“Sin embargo, aunque los objetivos del Plan coinciden plenamente con las funciones propias del Cuerpo de Agentes Medioambientales relativas a la inspección, policía, vigilancia y control del cumplimiento de la normativa de medio ambiente, tanto la anterior consejera como su sucesor prescindieron de utilizar a este colectivo para estas tareas”, denuncia la Coordinadora de AAMM de la FSC-CCOO CLM

En la actualidad, los agentes medioambientales dependen de la dirección general de Política Forestal, encuadrada -al igual que la DG de Calidad Ambiental- en la viceconsejería de Medio Ambiente, cuyo titular los sigue excluyendo del Plan de Inspección salvo cuando, acuciado por la necesidad, los utiliza para programas específicos; o cuando desde algún servicio provincial se les reclama para campañas puntuales -como hicieron el pasado año los coordinadores de Ciudad Real, Cuenca y para la campaña de inspección de vertederos ilegales.

En sus servicios cotidianos, los AAMM “siguen realizando de oficio tareas de inspección y control, pero desde la consejería se encargan de poner el mayor número de trabas al ejercicio de estas funciones”

“El ejemplo más evidente es la supresión de la formación en materia de Calidad e Inspección Ambiental que venía recibiendo los agentes a través de la : dos cursos en 2007, otro en 2008, tres en 2009, otros tantos en 2010 y 2011 y uno en 2012. Pero justo desde ese año, cuando el gobierno Cospedal redacta y firma el Plan de Inspección Ambiental, ya no han vuelto a recibir ninguno: ni en 2013, 2014 y 2015, con el anterior Gobierno; ni en 2016 y 2017, ya con Arroyo al frente de la Consejería.

“La conclusión de este despropósito ha sido dejar de la realización del Plan de Inspección Medioambiental y de los programas anuales de inspección de calidad ambiental a los 25 funcionarios de la DG de Calidad Ambiental. “Tocarían a más de mil inspecciones cada uno, una sobrecarga de trabajo imposible de atender -lo que a lo largo de estos años ha llevado a algunos de ellos a abandonar este servicio”

“Como resultado, las actuaciones inspectoras realizadas están muy lejos de las programadas. En 2012, las 319 inspecciones sistemáticas realizadas supusieron el 64,1% de las 498 programadas. En 2016, se programaron 545 pero solo se realizaron 120, el 22,01%. El reiterado recurso a la externalización del servicio mediante ‘asistencias técnicas’ tampoco ha permitido cumplir con la previsión de actuaciones asignadas.”, explica la Coordinadora.

“Es muy difícil pretender cubrir las inspecciones de todas las instalaciones y autorizaciones existentes en CLM (cerca de 26.000 en el año 2012), más todas las inspecciones no sistemáticas que han ido surgiendo, contando únicamente con el esfuerzo de 25 personas. Esto permite que infinidad de productores y gestores de residuos actúen al margen de la ley, en detrimento de las empresas que sí cumplen con la normativa y que quedan en una clara situación de falta de competitividad frente a los piratas, dando como resultado final y trágico las catástrofes ambientales que todos conocemos.”

Una de estas empresas piratas, “Kuk Medioambiente”, acabó incendiada y vertiendo al medioambiente miles de toneladas de residuos en Chiloeches, una zona altamente humanizada como es el Corredor del Henares. El entonces viceconsejero de Medioambiente, , está investigado (imputado) en el proceso judicial abierto dada su presunta relación con la empresa responsable.

“Este investigado por delitos contra el medioambiente se encargó, con el visto bueno del consejero, de que el Plan de inspecciones ambientales diseñado por el gobierno anterior y encaminado a entorpecer el control administrativo sobre las industrias contaminantes, continuase tal cual está.”

“Actualmente y tras la dimisión (que no cese) de González Egido, tenemos un nuevo viceconsejero de Medioambiente, Agapito Portillo, ajeno a la gestión ambiental y que tras un año en el cargo no ha sido capaz de reconducir la situación ni de asumir el control del Cuerpo de AAMM, que de él depende y que sigue apartado de los planes de inspección ambiental.”

“Lo realmente preocupante es que no sabemos la dimensión de esta falta de control continuada desde 2012, ¿Cuántos Seseña y cuántos Chiloeches potenciales hay ahora mismo en Castilla-La Mancha?”, se preguntan los AAMM de CCOO.

Ahora el Consejero de Agricultura, “superado por los acontecimientos de Chiloeches, Seseña, amianto en Toledo, espumas en el Tajo y otros casos que no han tenido repercusión mediática, asume su incapacidad para gestionar el medioambiente; pero, lejos de poner a trabajar en las tareas de inspección a los 495 agentes medioambientales con los que cuenta, pretende enmendar la situación con un lavado de cara mediante la firma de un protocolo de colaboración con la Guardia Civil, aprovechando el reconocimiento público con el que cuenta este colectivo, protocolo que este gobierno se ha negado a mostrar a este sindicato.”

“Sin embargo, la consejería sigue evitando hacer lo más simple, lógico y eficaz: incorporar a los agentes medioambientales al Plan de Inspección, estableciendo un sistema de trabajo ágil entre el Cuerpo de Agentes Medioambientales y los correspondientes Servicios de Control de la Calidad Ambiental (regional y provinciales) como se hace en otros ámbitos como la extinción de incendios, por ejemplo, para que la actuación inspectora se beneficie con todos los funcionarios habilitados legalmente en estas funciones.”