De hecho, el sindicato subraya en nota de prensa que la propia Diputación debiera ser consciente de esta incapacidad de Netalia para hacer frente a sus responsabilidades como empleadora, “puesto que es triste y sobradamente conocida la insolvencia del grupo Raspeig, del que forma parte, y porque la propia Netalia Servicios Integrales adeuda ya dos mensualidades a las trabajadoras de la limpieza de la Residencia Universitaria Femenina, otro servicio que tiene adjudicada esta empresa por parte de la Diputación toledana”.

“Los incumplimientos salariales de Netalia no pueden sorprender a nadie, sabiendo como sabemos todos, también los responsables de la Diputación, que esta empresa la ha creado el dueño de Raspeig para poder seguir pujando en concursos administrativos con otra marca, después de que Raspeig haya dejado y siga dejando un reguero de deudas salariales por toda España”, señala el secretario general de CCOO-Construcción y Servicios de Toledo, .

El sindicato indica que en la región Raspeig perdió recientemente la contrata de la Limpieza de los centros de Bienestar Social en Albacete y se marchó dejando sin pagar dos nóminas a las trabajadoras. En Toledo, añade, donde aún mantiene varias contratas de la Junta, acumuló impagos salariales en todas ellas y el pasado mes de enero la Consejería de Hacienda tuvo que buscar una fórmula para garantizar que el dinero de las liquidaciones que el Gobierno regional abona a Raspeig llegase a las trabajadoras.

Las afectadas tuvieron que manifestarse en dos ocasiones para denunciar que no cobraban sus salarios; y llegaron a convocar una huelga indefinida que se suspendió in extremis tras la intervención del consejero de Hacienda. Lo mismo tuvo que hacer unas semanas antes la alcaldesa de Ciudad Real, ayuntamiento que también tiene adjudicada a Raspeig la limpieza de sus dependencias.

Raspeig tampoco paga, según el sindicato, a sus trabajadoras “en otras muchas contratas” que tiene adjudicadas en todo el país, lo que ha provocado una catarata de huelgas, paros y movilizaciones.

“Perdida así la reputación, la solvencia y la capacidad para seguir pujando por contratas públicas, el dueño de Raspeig creó a nombre de su hijo la empresa Netalia; beneficiada ahora de forma sorprendente por la Diputación de Toledo con la contrata de la Limpieza de la Residencia san José, donde trabajan alrededor de treinta personas, casi todas mujeres”, añade.

“Desconocemos de qué forma ha podido Netalia acreditar ante la Diputación de Toledo su solvencia técnica y económica en el correspondiente expediente administrativo, pero las cuentas anuales que constan en el Registro Mercantil arrojan un volumen de negocio que bien hace suponer que su solvencia no es tal”, advierte CCOO; que ya ha anunciado a la Diputación la interposición de un recurso ante el solicitando la anulación y revocación de la adjudicación del contrato de la Limpieza de la Residencia san José.

En este recurso, CCOO señala, entre otras cuestiones, que la documentación contable depositada por Netalia en los Registros Públicos muestra que en el último ejercicio contabilizado (2017) su cifra de negocios ascendió a 2.743.304 euros, mientras que solo los gastos de personal ascendieron en el mismo periodo a 3.941.565 euros.

“Este dato es indicativo de que la empresa va a tener cuantas menos dificultades para cumplir sus obligaciones laborales en materia retributiva”, advierte CCOO, que no se explica “cómo es posible que la Diputación de Toledo haya decidido contratar con esta empresa”.