“Alejandro de Miguel podrá ser un ejemplo como modisto, eso no lo ponemos en duda. Pero no puede serlo como empresario”, ha manifestado hoy el secretario general de CCOO-Industria CLM, , que ofreció una rueda de prensa en junto a la secretaria regional de Mujer de CCOO-Industria, ; el secretario provincial de CCOO-Industria en Toledo, Ángel Mora; y el secretario provincial de CCOO, .

CCOO ha decidido solicitar la retirada del reconocimiento institucional a Alejandro de Miguel tras conocerse que, después de un año de investigaciones y de acumulación de pruebas, la Inspección de Trabajo ha pedido a la Fiscalía que actúe contra el modisto por un presunto delito del artículo 311 del Código Penal, contra los derechos de los trabajadores.

“El Gobierno de CLM, sin saber esto, le entregó un premio. Una vez que conocemos el informe que la Inspección ha remitido a la Fiscalía, vamos a solicitar por escrito que se lo retiren. Por dignidad de las trabajadoras y porque la de Alejandro de Miguel no puede ser el modelo de empresa por la que apueste Castilla-La Mancha”

León lamentó que “también la alta costura esté edificada sobre cimientos basados en el fraude y la explotación laboral” y pidió a Alejandro de Miguel que reconozca los hechos y pida perdón a sus trabajadoras.

Por su parte, José Luis Arroyo recordó que los informes de la Inspección de Trabajo tienen “presunción de veracidad y certeza” y que “si una empresa no puede contratar con la Administración cuando tiene una sanción grave de la Inspección, ¿cómo puede una administración premiar a un empresario a que la administración no sólo ha sancionado, sino en el que además aprecia la comisión de un presunto delito penal?”

Efectivamente, a raíz de la denuncia mediante la que en noviembre de 2016 CCOO trasladó a la Inspección las quejas de varias trabajadoras sobre incumplimientos salariales y abusos laborales de Alejandro de Miguel, Inspección inició actuaciones que han concluido con la remisión a la Fiscalía de un detallado informe en el que constata que el diseñador pagaba a sus empleadas nóminas cerca de 200 euros inferiores a lo establecido en el convenio; que no pagaba los pluses y las pagas extras establecidas en el convenio, e incluso que tampoco pagaba del mes de vacaciones.

Cuando en el verano de 2017 concluyó estas primeras averiguaciones, levantó acta de infracción y ordenó a De Miguel devolver a cada trabajadora las deudas no prescritas, entre 3.500 y 6.500 euros a cada una de ellas. El modisto realizó los correspondientes ingresos por transferencia bancaria “para aparentar el cumplimiento del requerimiento” de la Inspección, pero exigió a las trabajadoras que le devolvieran el dinero nada más recibirlo en sus cuentas; lo que hicieron todas menos una, que fue inmediatamente despedida.

La mujer grabó la conversación en la que el diseñador y sus familiares exigieron a la trabajadora el dinero, subrayando en varias ocasiones que “todas las demás lo han devuelto.”

CCOO amplió entonces su denuncia inicial ante la Inspección de Trabajo, aportando la grabación facilitada al sindicato por la trabajadora y su transcripción textual.

Para confirmar la veracidad de la grabación, la requirió a una entidad bancaria los movimientos de cuentas de varias trabajadoras “a efectos de poder comprobar la retirada de dicho efectivo para, supuestamente, devolvérselo al empresario (…) ya que se podría estar ante un posible delito del artículo 311 del código penal”. Y, efectivamente, los extractos facilitados por el banco muestran que las trabajadoras retiraron de inmediato de sus cuentas el dinero que les acababa de ingresar Alejandro de Miguel.

Corroborados así los hechos denunciados por CCOO y revelados por la grabación aportada por la trabajadora despedida, la Inspección ha remitido a la fiscalía sus actuaciones y las pruebas acumuladas que apuntan al mencionado delito penal.

Los sindicalistas de CCOO agradecieron el trabajo de la Inspección y recalcaron que “independientemente de la trayectoria judicial que pueda tener ahora el caso Alejandro de Miguel, hay que erradicar de las empresas de la región este tipo de prácticas. Y en todo caso, lo que no se puede es premiarlas.”