Marsegur tampoco tiene permiso del para acceder a las armas del armero de la Seguridad del Alcázar. Sus vigilantes prestan servicio desarmados, incumpliendo así de forma flagrante el pliego de condiciones de la contrata. Además, la empresa está empleando como vigilantes a varias personas que carecen de la habilitación correspondiente del , incurriendo en intrusismo laboral ya denunciado por CCOO ante la Delegación del Gobierno y ante el departamento de Seguridad Privada de la .

“Asombra que el Ministerio de Defensa concediera la contrata de la vigilancia del Museo del Ejército a una empresa cuyos dos últimos convenios colectivos fueron impugnados por el Ministerio de Trabajo y anulados por la Audiencia Nacional”, señala , responsable de Negociación Colectiva de CCOO-Construcción y Servicios de .

La última sentencia de la AN, del pasado 5 de mayo, no solo declaró contrario a derecho el convenio colectivo que Marsegur pretendía que sustituyera al que ya le fue declarado nulo un año antes; sino que además impuso a la empresa una sanción de 6.000 euros y la condenó a costas por mala fe y temeridad.

Pese a ello, Marsegur, escudándose en que la sentencia de la AN no es firme y que la ha recurrido ante el , está aplicando el convenio colectivo anulado por la AN a los vigilantes del Museo del Ejército, que han sufrido una considerable merma salarial y un grave deterioro del conjunto de sus condiciones laborales.

“Instamos a Defensa a rescindir de inmediato la contrata con Marsegur, tal y como ya ha hecho la JCCM con Sinergias Vigilancia y Seguridad tras comprobar que, en cuanto esta empresa se hizo con la contrata de la vigilancia de los edificios del , cambió a la baja los salarios y las condiciones de los vigilantes que venían prestando ese servicio”, señala .

Tanto Marsegur como Sinergias pertenecen a la órbita patronal de , presidente de la Las Palmas y conocido como el “capo de la seguridad privada en España”.

Aprovechando la Reforma Laboral del PP, las empresas del entorno de Ramírez aplican a sus empleados convenios colectivos propios, muy por debajo en salarios y derechos de lo establecido en el convenio estatal de Seguridad Privada. Los bajos sueldos y las pésimas condiciones laborales de sus trabajadores permiten a estas empresas acudir a los concursos “tirando los precios”.

En el caso de Marsegur, se pasó de frenada y la propia dirección general del Ministerio de Trabajo impugnó su convenio colectivo tras constatar que la empresa lo negoció (entre comillas), lo acordó y lo firmó con media docena de trabajadores no legitimados para hacerlo por falta de representatividad. En consecuencia, la AN anuló el convenio -además de sancionar y condenar en costas a la empresa.

A este expediente judicial en el ámbito de lo Social se añade que Marsegur tampoco tiene permiso de la Guardia Civil para utilizar las armas depositadas por la anterior contrata en al armero de la Seguridad del Alcázar; de forma que desde que Defensa otorgó a Marsegur la vigilancia del Museo del Ejército, los vigilantes prestan el servicio desarmados, incumpliendo así de forma flagrante el pliego de condiciones.

Además, Marsegur está empleando como vigilantes de seguridad a personas que carecen de la correspondiente habilitación del Ministerio del Interior, incurriendo en intrusismo laboral; motivo por el que CCOO ha denunciado a la empresa ante el departamento de Seguridad Privada de la Policía Nacional y ante la Delegación del Gobierno en CLM, a la que el sindicato insta a imponer las correspondientes sanciones a Marsegur.

CCOO también insta al Ministerio de Defensa a “comprobar todos estos hechos y a rescindir de inmediato el contrato con Marsegur. Parece mentira que, con lo calada que tiene a esta empresa la ministra Báñez, la ministra Cospedal la siga favoreciendo con sus concesiones. Parece mentira que el ministro Zoido no tenga habilitada a Marsegur para coger las armas del armero del Alcázar y que a Cospedal le dé lo mismo que incumpla así el pliego de condiciones. Parece mentira que Marsegur emplee como vigilantes a personas no habilitadas por Zoido, y que Cospedal siga pagando todos los meses a esta empresa; con el dinero de todos nosotros, claro, no con el suyo”.