“Sin embargo, aunque los objetivos del plan coinciden plenamente con las funciones propias del Cuerpo de Agentes Medioambientales relativas a la inspección, policía, vigilancia y control del cumplimiento de la normativa de , tanto la anterior consejera como su sucesor prescindieron de utilizar a este colectivo para estas tareas”, denuncia la Coordinadora regional de Agentes Medioambientales de la FSC-CCOO en nota de prensa.

En la actualidad, añade que los agentes medioambientales dependen de la dirección general de Política Forestal, encuadrada en la Viceconsejería de Medio Ambiente, cuyo titular los “sigue excluyendo del Plan de Inspección salvo cuando, acuciado por la necesidad, los utiliza para programas específicos; o cuando desde algún servicio provincial se les reclama para campañas puntuales -como hicieron el pasado año los coordinadores de Ciudad Real, Cuenca y para la campaña de inspección de vertederos ilegales”.

“La conclusión de este despropósito ha sido dejar de la realización del Plan de Inspección Medioambiental y de los programas anuales de inspección de calidad ambiental a los 25 funcionarios de la Dirección General de Calidad Ambiental”, señala CCOO, para agregar que “tocarían a más de mil inspecciones cada uno, una sobrecarga de trabajo imposible de atender”.

Como resultado, añade que las actuaciones inspectoras realizadas están muy lejos de las programadas. “En 2012, las 319 inspecciones sistemáticas realizadas supusieron el 64,1% de las 498 programadas. En 2016, se programaron 545 pero solo se realizaron 120, el 22,01%. El reiterado recurso a la externalización del servicio mediante ‘asistencias técnicas’ tampoco ha permitido cumplir con la previsión de actuaciones asignadas”, explica la Coordinadora

“Es muy difícil pretender cubrir las inspecciones de todas las instalaciones y autorizaciones existentes en Castilla-La Manca todas las inspecciones no sistemáticas que han ido surgiendo, contando únicamente con el esfuerzo de 25 personas. Esto permite que infinidad de productores y gestores de residuos actúen al margen de la ley, en detrimento de las empresas que sí cumplen con la normativa y que quedan en una clara situación de falta de competitividad frente a los piratas, dando como resultado final y trágico las catástrofes ambientales que todos conocemos”, argumenta.

Según añade, una de estas “empresas piratas”, ‘Kuk Medioambiente’, acabó incendiada y vertiendo al medioambiente miles de toneladas de residuos en Chiloeches, una zona altamente humanizada como es el Corredor del Henares. “El entonces viceconsejero de Medioambiente, , está investigado en el proceso judicial abierto dada su presunta relación con la empresa responsable”, añade.

Actualmente y tras la dimisión de González Egido, CCOO añade que hay un nuevo viceconsejero de Medioambiente, Agapito Portillo, “ajeno a la gestión ambiental y que tras un año en el cargo no ha sido capaz de reconducir la situación ni de asumir el control del Cuerpo de agentes medioambientales, que de él depende y que sigue apartado de los planes de inspección ambiental”

Finalmente, señala que la Consejería “sigue evitando hacer lo más simple, lógico y eficaz: incorporar a los agentes medioambientales al Plan de Inspección, estableciendo un sistema de trabajo ágil entre el Cuerpo de Agentes Medioambientales y los correspondientes Servicios de Control de la Calidad Ambiental (regional y provinciales) como se hace en otros ámbitos como la extinción de incendios, por ejemplo, para que la actuación inspectora se beneficie con todos los funcionarios habilitados legalmente en estas funciones”.