El sindicato celebra este martes en Albacete una jornada para de sensibilización, información y desmantelamiento del amianto dirigida a los centros educativos de la provincia de toda la región.

El objetivo es dar a conocer una estrategia completa para abordar los problemas derivados del amianto en los centros educativos de la provincia de Albacete. “Queremos informar sobre qué es el amianto, cuáles son los riesgos para la salud si se está expuesto a él, como detectarlo y qué hacer si se encuentra en un centro escolar”, ha señalado la responsable de Salud Laboral de la , .

“No pretendemos crear alarma social”, ha dicho Carmen Iniesta, que ha insistido que desde el sindicato no tienen el convencimiento de que haya este material en los centro pero si hay probabilidades de que exista.

Los focos se dirigen a aquellos centros educativos que, o bien se construyeron en los años 70 y 80, o bien fueron remodelados en esas mismas fechas, justo cuando el material (asbesto) se usaba por su bajo coste y su gran capacidad para hacer de aislante térmico.

En Castilla-La Mancha, ha añadido, “el 70% del total de los centros escolares” se construyó en ese periodo de tiempo por lo que la probabilidad de que en cualquier parte de sus instalaciones haya este elemento es elevada.

LAS PIZARRAS EN EL PUNTO DE MIRA

A lo largo de estos últimos años se ha encontrado restos de amianto en el suelo de los gimnasios, como aislante, en sistemas de calefacción y hasta en las pizarras. Ha sido a raíz de la llegada de las pizarras digitales cuando se ha descubierto que algunas de las pizarras tradicionales se habían fabricado contando con este elemento.

Un ejemplo de esto se ha vivido en la provincia de Cuenca donde un centro educativo “ha tenido problemas con las pizarras”, asegura Iniesta. No ha sido el único caso, según Rafa Paez en colegios del País Vasco se ha puesto en marcha un protocolo para poder retirar estas pizarras tradicionales con seguridad y evitando que la toxina se esparza por el ambiente.

Desde CCOO exigen que, una vez que se haya hecho el registro de centros afectados de amianto, sean “empresas especializadas, con trabajadores con formación” las que se dediquen a retirarlo. “El amianto es un material muy peligroso”, ha concluido Páez