“En este sentido haremos propuestas a dichos presupuestos centradas en las personas más vulnerables, propondremos incrementos en las partidas destinadas a ayudas que les permitan cubrir unos mínimos vitales en lo que consideramos que debe ser una situación de transición a una recuperación más allá de la subsistencia”, ha señalado en nota de prensa el sindicato.

Y es que CCOO Castilla-La Mancha ha hecho hincapié en que para reducir los niveles de pobreza es fundamental el empleo de calidad, es decir, con estabilidad, salarios dignos, horarios adecuados, sin jornadas parciales no deseadas, con acceso a formación y con garantías de salud y seguridad laboral.

“Sin estos elementos estaremos hablando de precariedad y desde la precariedad no se combate la pobreza”, ha advertido el sindicato que, e nota de prensa, ha recordado que “tras años de crisis económica, de recortes salvajes y de una recuperación que solo ha llegado a las empresas y no a las personas”.

“La erradicación de la pobreza sigue siendo una asignatura pendiente que ha de estar muy presente en todas las agendas de quienes pueden intervenir para revertir esta realidad”, ha añadido.

Según CCOO, Castilla-La Mancha no es una región ajena a la pobreza, pues la Encuesta de condiciones de vida que publica el INE sitúa en el 33,5% el porcentaje de población en riesgo de pobreza y exclusión social en 2018 (tasa AROPE), lo que supone 682.000 personas.

“A una realidad mucho más dura se enfrenta el 7,2% de la población regional, 146.000 personas que viven con carencia material severa y cuyo número se ha incrementado de forma destacada respecto a 2017, año en el que la carencia material severa era una realidad para el 4,4% de la población”, ha denunciado el sindicato, que ha añadido que si se compara la tasa AROPE con la de otras comunidades autónomas, Castilla-La Mancha está muy alejada de País Vasco o con tasas del 12,1% y el 12,6% respectivamente.