En Toledo, la vendimia comenzó a partir de mediados de septiembre y se prolongará durante unas tres semanas más. El buen tiempo veraniego se está prolongado este año, por lo que muchos viticultores han preferido dejar que la uva siguiera cogiendo grados al sol, según ha informado CCOO en una nota de prensa.

Pero esta semana ya se ha generalizado la recolección, que en la provincia dará trabajo a más de 8.000 personas en el régimen especial agrario, de las que algo más de la mitad son españolas y el resto, de diversas nacionalidades extranjeras.

“El lunes comenzamos a recorrer fincas de las localidades donde hay mayor actividad. Estaremos vigilantes para que durante la vendimia se cumpla el convenio del campo de la provincia de Toledo y se respeten los derechos de los trabajadores en aspectos fundamentales como el salario, las altas en la Seguridad Social, la duración de las jornadas y los descansos y las condiciones de los alojamientos”, ha señalado el responsable del sector Agroalimentario de CCOO-Industria de Toledo, .

Jiménez ha recordado a los viticultores de la provincia y a los temporeros que trabajan en la vendimia que el salario de 2018 para las campañas agrícolas en Toledo asciende a 59,19 euros brutos diarios.

“Tratamos de confirmar que se cumple el convenio; que se pagan los salarios pactados; que los temporeros están dados de alta en la seguridad social y que sus empleadores cotizan las jornadas realmente trabajadas. Este es el fraude más extendido y que hay que erradicar. A día trabajado, día cotizado”, ha dicho Jiménez.

El sindicato también controla que se respeten los descansos de los trabajadores y que cuenten con alojamientos dignos donde puedan descansar y comer en condiciones idóneas de salubridad e higiene y con los servicios necesarios.

“En estos primeros días no hemos detectado situaciones irregulares. Toledo es, desde hace tiempo, la provincia de Castilla-La Mancha donde el salario-convenio es más alto, y también en la que los empresarios son, en general, más respetuosos con la legislación laboral. El papel de la patronal provincial, Asaja-Toledo, ha sido importante para infundir seriedad y rigor a los viticultores toledanos”, ha afirmado Jiménez.

NO HA HABIDO DEMASIADOS PROBLEMAS

“También es verdad que este verano tampoco ha habido demasiados problemas en el conjunto de la región durante las campañas agrícolas, con algunas vergonzosas salvedades en la recogida del ajo y en explotaciones vitivinícolas de Ciudad Real”.

En esta provincia, la de mayor producción, pero también donde el salario campaña es el más bajo y “donde se registran más casos de abusos, fraudes y alojamientos indignos”, la patronal llegó a quejarse de que los empresarios no encontraban temporeros para la vendimia. “Con un salario ajustado a lo duro que es el trabajo, con cotizaciones reales y con alojamientos dignos, a nadie le faltan trabajadores”, ha recalcado Jiménez.

El responsable del sector agrario de CCOO-Industria de Toledo ha destacado la necesidad de “continuar siguiendo de cerca la actividad laboral en las explotaciones agrícolas. La mayoría de los empresarios actúan dentro de la legalidad, pero los que no lo hacen tienen que notar la presencia del sindicato y también de la Inspección de Trabajo.”

“El efecto disuasorio es muy importante, por eso también es necesario que los abusos y fraudes se sancionen con ejemplaridad; que los que estén tentados de incumplir la ley sepan que les puede salir muy caro”.

Este verano, la furgoneta-oficina de CCOO-industria ha recorrido las provincias de Albacete, Ciudad Real, partes de Cuenca y ahora Toledo, “para repartir información sindical sobre el contenido del convenio del campo de cada provincia y para tener un contacto cercano con los temporeros, para conocer de cerca sus necesidades y sus problemas en la campaña y, en su caso, tramitar las correspondientes denuncias”.

“Por lo que apreciamos, las cosas mejoran año a año. Creemos que la labor que vienen desarrollando el sindicato ha sido determinante; tanto por las reivindicaciones y exigencias que planteamos a las patronales, a las autoridades laborales y a los responsables de los cuerpos de Seguridad; como por nuestra presencia constante en los tajos y por las denuncias de las irregularidades ante la Inspección de Trabajo -y en su caso ante la policía, la guardia civil o los jueces- y ante la opinión pública”, ha finalizado.