El acuerdo lo han suscrito el secretario general de CCOO CLM, de la , el presidente de Castilla-La Mancha, , la consejera de Economía, Empresas y Empleo, , el secretario general de UGT CLM, , y el presidente de la CECAM, Ángel Nicolás.

De la Rosa ha señalado que se trata del primer acuerdo que firma en la región tras su elección como secretario general de CCOO CLM. “Uno de los acuerdos más importantes que se pueden firmar en el ámbito social, económico y político, ya que va a servir para reducir de forma drástica la siniestralidad laboral en nuestra comunidad autónoma, que desafortunadamente ocupa en esta materia los primeros puestos del ranking”.

El acuerdo, en el que se ha trabajado durante los últimos ocho meses, debe ser la “hoja de ruta que nos lleve a la eliminación de accidentes y enfermedades profesionales”, incluye 148 medidas y está dotado con un presupuesto estimado de 26,6 millones de euros, sujeto a la aprobación de las cuentas públicas de la región. Esto es, el triple de medidas y de financiación que el acuerdo anterior.

De la Rosa ha afirmado que “hablar de la salud y la seguridad laboral, hablar de la vida de los trabajadores y trabajadoras, de las personas, debería ser el eje fundamental en el que se basaran todas las acciones diarias y cotidianas”.

“En el siglo XXI cuando empezamos a acostumbrarnos a términos tan conocidos o desconocidos como la revolución industrial 4.0, la digitalización, la innovación, la tecnología, cuando parece que avanzamos hacia un abismo desconocido, a veces se nos olvida que toda esa revolución tecnológica, que la industria 4.0 o la cuarta revolución industrial, así como cualquier actividad empresarial, tienen que garantizar el bienestar de las personas y esto no es posible si no hay salud en el trabajo”.

“Hay que avanzar, evolucionar, situarnos en el futuro, esta tierra tiene un potencial extraordinario, pero nunca podemos hacerlo a costa de la salud y de la vida de las personas”, ha recalcado el líder regional de CCOO, quien ha añadido que “es imposible pensar que vayamos a caminar hacia una nueva revolución industrial donde la ausencia de prevención hace aumentar de forma exponencial los riesgos en el trabajo”.

De la Rosa ha destacado que “el diálogo social es fundamental para el avance de la sociedad”, así como que “hay que situar a los trabajadores y trabajadores en el centro del debate y hablando de prevención de riesgos laborales es esencial que eso no se nos vaya nunca de nuestro punto de vista”.

El acuerdo tiene mayor vigencia que el anterior y es más participativo, se ha abierto la participación a más entidades y organizaciones que tienen competencias en materia de prevención y como la Inspección de Trabajo, las mutuas, la FEMP, entidades locales, organizaciones sectoriales y diferentes órganos de la Administración regional.

Se articula en cinco ejes. Un primer eje relativo a la difusión y divulgación de la cultura preventiva, que ha de consolidarse y seguir enriqueciéndose en todos los ámbitos de la sociedad.

Un segundo eje sobre la integración de la prevención de riesgos laborales en la gestión de la empresa con un enfoque sectorial, creando grupos de trabajo que atiendan las necesidades en los diferentes sectores. La gestión empresarial puede considerarse deficiente o incompleta si no integra en su desarrollo la prevención de riesgos laborales.

El tercer eje es sobre los servicios de prevención ajenos que prestan asesoramiento y apoyo a la actividad preventiva que ha de realizar la empresa. Una modalidad organizativa elegida por buena parte de las empresas de nuestra región. Se creará un código deontológico de buenas prácticas.

Enfermedades profesionales, riesgos nuevos y emergentes ocupa el cuarto eje del acuerdo. La evolución de la técnica y del propio mercado de trabajo, las nuevas formas de relaciones laborales, la aparición de nuevos productos y materiales, etc. están dando lugar a la aparición de nuevos riesgos y de enfermedades relacionadas con el trabajo. El acuerdo contempla medidas dirigidas de manera específica a la prevención de enfermedades profesionales, pero también a otras enfermedades relacionadas con el trabajo aunque no tengan dicha consideración desde el punto de vista meramente legal; y, por otro lado, a disponer recursos que contribuyan a un mejor conocimiento de los referidos riesgos nuevos y emergentes, de cara a facilitar la puesta en marcha actual y futura de acciones específicas dirigidas a combatirlos.

El quinto eje es el relativo al papel de las Administraciones Públicas en prevención de riesgos laborales, que se deriva de una doble condición: por un lado, por su carácter de mayor empleador de Castilla-La Mancha, el peso de la ocupación en el sector público representa un 20% del total de ocupación en nuestra región; y por otro, por el

ejercicio de su ámbito competencial, el cual incide, tanto de manera directa como indirecta, en las condiciones de centros de trabajo y empresas de la región.