5 reuniones formales han hecho falta para llegar a un acuerdo que resultara al menos satisfactorio para ambas partes, y sobretodo para los delegados y delegadas del sector del campo que se han dado cita a las 10 de la mañana en la sede de CCOO para ratificar el preacuerdo alcanzado en el mes pasado y que ha tenido un visto bueno unánime.

De este modo, el Convenio Colectivo pasa por un acuerdo de actualización salarial, conforme al siguiente reparto, un 0,5% para el año 2017, con efectos desde septiembre de 2017, un 1,5% para el año 2018 y un 1,5% para el año 2019.

De este modo, se asegura el crecimiento del salario de los trabajadores del campo, de Albacete, si bien, no al nivel o porcentaje que nos gustaría, dentro de nuestro afán de conseguir unos salarios lo más dignos posibles, pero el acuerdo hoy suscrito, al menos alcanza nuestras pretensiones mínimas, asegura el Sec. De Acción sindical de CCOO .

Por su parte el Sec Gral de Industria de Albacete incide en la necesidad no sólo de llegar a buenos acuerdos en la negociación colectiva, en este caso, del campo. Sino que debemos redoblar los esfuerzos en que esto que hemnos firmado en el día de hoy tenga su reflejo en los campos de Albacete, es decir, exigir el cumplimiento escrupuloso del Convenio Colectivo, no sólo en lo respectivo al salario, sino también en las condiciones en que se realiza el trabajo y en las jornadas que se realizan.

Por último la Sec. Gral de CCOO de Albacete hizo un llamamiento a las administraciones públicas, a colaborar en la persecución de las empresas incumplidoras, y en particular, de aquellas que niegan las mínimas condiciones de los trabajadores del sector, y que siguen campando a sus anchas por el tejido agrícola albaceteño. La imagen decimonónica de este verano con las denuncias realizadas por CCOO con los temporeros de Pozo Cañada deben quedar como un mal recuerdo.

Desde CCOO se recuerda que existe una campaña abierta que insta a la colaboración ciudadana ante los incumplimientos de algunos empresarios. No se trata de una persecución o criminalización del empresario albaceteño, ni mucho menos al del campo, sino que se trata de inmiscuir a todos, ciudadanos, empresas y sindicatos en la persecución de los incumplidores.