El plato está compuesto por una terrina de cordero lechal manchego, aderezada con sal, regaliz en polvo y vino blanco, colocada sorbe una especie de taco mexicano elaborado con una masa de torta cenceña. Sobre ella, se incorpora harina de candeal, azafrán de La Mancha, tomillo y romero. Y con la propia gelatina de las manitas de cordero, el chef elabora unas gominolas, empanadas en frío y rebozadas en el polvo de esa torta, que añade por encima.

El primer premio fue para Adur Arrieta, chef de Tatapas Gastroteka (), que se ha convertido en el Chef Medieval 2019. Recibió su premio de manos del presidente de la Red Medieval, , quien también es el alcalde de Hondarribia.

El pintxo ganador, ‘Cordero, pan y vino’, es una creación de Adur Arrieta y de su pareja, Taliska Victoria Rebuit, que se presenta al comensal en dos partes bien diferenciadas. Por un lado, con un vaso de vino dulce. La otra parte se corresponde al pintxo propiamente dicho, carne del costillar del cordero, picada y enriquecida con frutos secos y pasas, que se envuelve posteriormente en una masa de pan muy fina y en una hoja de parra, ha detallado en una nota la Red Medieval, organizadora del certamen.

Por otro lado, Rubén Urbano, jefe de cocina del Parador de la Ciudad del Doncel, se ha llevado el premio a la originalidad por su ‘Bocado de gallina especiada regada con caldo de cordero’, formada por un pan hecho con trigo negrillo, autóctono de Sigüenza, y trigo normal, relleno de gallina cocida, arroz, comino, cassia y leche. El chef acompaña la degustación con un ‘caldito’ de cordero.

El jurado estuvo integrado por Aaron Ortiz, dueño y jefe de cocina del restaurante Kabo, en Pamplona; Jorge Gea, representante del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rioja; Juan Antonio Díaz (Nono), periodista especializado en Gastronomía, y , chef a domicilio (javicooks.com).

Además del concurso, estelleses, y visitantes han podido degustar, a lo largo de sábado y domingo, la Ruta del Pincho Medieval, con todas las tapas presentadas a concurso, en nueve bares y restaurantes de la ciudad al precio de 2,5 euros. A lo largo del fin de semana se han servido más de 6.000 pinchos en Estella.