Para ello se ha procedido a construir un canal de descarga de unos 280 metros lineales de longitud por unos nueve metros de anchura, revestido con escollera de roca, ha informado en nota de prensa.

El cauce se sitúa en un barranco con una notable pendiente, tiene una gran capacidad de arrastre de áridos y sufre importantes procesos erosivos, que pueden haberse visto favorecidos por diferentes construcciones situadas en sus márgenes.

Las obras, que se ejecutaron en otoño de 2017, se enmarcan dentro de las actuaciones de conservación de cauces que realiza habitualmente la Comisaría de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Tajo.

En estos trabajos, además, se han habilitado refugios de fauna con residuos vegetales, y se ha prestado especial atención a la ejecución de los mismos en tramos que puedan estar próximos a nidos o madrigueras. Igualmente se han realizado desbroces selectivos, de forma que se favorezca el desarrollo de la vegetación singular, y se ha respetado en lo posible la morfología de los taludes naturales existentes.