1. Creer que necesitamos llevar la casa en la maleta. Lo primordial es tener en cuenta el espacio del que disponemos en nuestro equipaje y el tiempo que vamos a estar fuera de casa, lo que será fundamental a la hora de pensar exactamente la cantidad de ropa y enseres que necesitaremos (a partir, siempre, de nuestra experiencia en el día a día habitual con el fin de no excedernos y acabar llenando nuestra maleta de elementos que, a buen seguro, no acabaremos necesitando).
  2. Distribuir las cosas sin criterio en el equipaje. También es preciso ser eficaz a la hora de colocar todo lo que hayamos seleccionado como necesario en nuestra maleta: es conveniente poner en la parte de abajo las prendas más gruesas para, sobre ellas, acabar depositando las más delicadas o livianas; aquéllas que no tengan riesgo de sufrir daños especiales podemos distribuirlas por el equipaje optando por enrollarlas para que ocupen el menor espacio posible. Alquintopino.com recomienda enrollar toda la ropa para evitar que se arrugue.
  3. No proteger determinados artículos. Si necesitamos que nos acompañen en el viaje vestidos o prendas delicados, es aconsejable protegerlos con algún tipo de papel suave (como el de seda). También es conveniente utilizar bolsas específicas para envolver el calzado y destinar un apartado específico de la maleta (preferiblemente en la parte superior) para reunir la ropa interior.
  4. Creer que los envases son ‘a prueba de bombas’. Igualmente, debemos ser especialmente cuidadosos al introducir productos líquidos en nuestro equipaje (como gel, champú, colonias, líquido de lentillas…); es aconsejable emplear envases de pequeño formato que posean un cierre que nos dé ciertas garantías de llegar íntegro al destino y, sobre todo, huir de los formatos de cristal para evitar el riesgo de roturas que, además de dejarnos sin el producto en cuestión, acabarán empapando las prendas y enseres que pueblen nuestra maleta.
  5. Querer el mundo entero en tu maleta de mano. Si vamos a llevar maleta de mano y vamos a viajar en avión, es fundamental tener en cuenta el peso máximo permitido. Suele ser de unos 10 kilógramos pero varía según la compañía. La tienda de ropa online Zalando ha sacado esta práctica guía para hacer la maleta según el tipo de viaje, con una lista de los pesos máximos permitidos en las aerolíneas más frecuentes. También hay que tener en cuenta que está prohibido llevar líquidos en envases que superen los 100 ml, aerosoles, corta uñas, tijeras y todo tipo de armas. La web de Aena ofrece una lista detallada. Aquellos a los que les sea imprescindible viajar acompañados de medicinas, deben tener en cuenta que, en cabina, son necesarios los envases originales y la receta.

Como último gran consejo, sería interesante escribir en un papel días antes de viajar aquellas cosas que verdaderamente son esenciales para nuestro día a día y sin las que (siempre figuradamente) no podríamos vivir. Ésas son las que han de estar en tu equipaje, optando en todo momento por miniaturas o valiéndonos de envases pequeños que venden vacíos para que nosotros los llenemos con el producto que sea. Todo lo que se salga de esa ‘lista vital’ es prescindible (o, al menos, susceptible de que podamos hacernos con ello fácilmente allí donde vayamos). Si puedes prescindir de ello durante tu viaje, quizá descubras que al fin y al cabo no lo necesitabas tanto. ¡Y disfruta del viaje!