La directora del Instituto de la Mujer, Ángela Sanroma, resaltó ayer el apoyo del Gobierno regional al mundo de la cinematografía con la Semana Internacional de Cine de Ciudad de Cuenca “Mujeres en dirección”, un evento con el que se pretende que “nuestra cultura sea un reflejo fiel y equilibrado de las mujeres y los hombres que habitan nuestro país”, aseveró.

Este festival, que celebra ya su cuarta edición y que cuenta con apoyo del Instituto de la Mujer y la Consejería de Cultura desde el comienzo de su andadura, abrió con la proyección del cortometraje suizo de animación “Mi monstruo y yo” y la película británica “Fish tank”, de Andrea Arnold, que relata la historia de una adolescente con problemas de adaptación e inestabilidad emocional.

Sanroma asistió a la inauguración de este evento, donde estuvo acompañada por la organizadora del festival, Marta Belaustegui, el alcalde de Cuenca, Francisco Javier Pulido, y el representante de la Diputación provincial, Santiago Vieco.

Durante su intervención, la directora insistió en la creatividad y el talento de las mujeres para contar historias en el cine y para destacar en otras disciplinas, pero señaló que el mundo del cine “es un reflejo más de la sociedad patriarcal” y por ello las mujeres encuentran más barreras a la hora de acceder a puestos de decisión, a pesar de contar con formación y capacidad suficiente.

“No es cuestión de capacidad, sino de oportunidad”, aseveró Sanroma, quien indicó que a pesar de contar con un alumnado de Comunicación Audiovisual en España formado por más de un 60 por ciento de mujeres, tan sólo un 7 por ciento de las películas rodadas en España desde el año 2000 han sido dirigidas por mujeres.

“Es absurdo que una sociedad, o un sector artístico como es el cine, prescinda de la mirada femenina, pues así nos perderíamos la mitad del potencial humano”, afirmó Sanroma, quien explicó la importancia de un festival de cine dirigido por mujeres para visibilizar todo el talento de las mujeres tras la cámara.

Sanroma puso de relevancia la importancia de la aplicación de políticas de igualdad que permitan corregir desigualdades y brindar a las mujeres las mismas oportunidades que los hombres sin necesidad de que tengan que “esforzarse el doble”.

Además, valoró que la participación de las mujeres en la dirección cinematográfica ha permitido que se hable en las pantallas de temas como la conciliación de la vida laboral o de la violencia de género, tal y como hizo Iciar Bollaín con “Te doy mis ojos” o “Mataharis” y otras cineastas con otras películas.

Por otro lado, hizo referencia a la imagen estereotipada y sexista de las mujeres que se difunde con frecuencia en los medios de comunicación y que no corresponde con la realidad, por lo que instó a todos los sectores a contribuir a “eliminar estereotipos y luchar contra la desigualdad desde sus propios medios”.

En este sentido, explicó que una forma de hacerlo es “visibilizando la aportación de las mujeres a la cultura y a la cinematografía mundial”, tal y como hace la Semana Internacional de Cine de Ciudad de Cuenca “Mujeres en dirección” y su directora, la actriz Marta Belaustegui, a quien Sanroma agradeció su “amor por el cine, su compromiso por la igualdad y el cariño que guarda a Castilla-La Mancha”.

El evento cinematográfico cuenta con ocho películas en la Sección Oficial de directoras, en su mayoría europeas, que centran su atención en cuestiones sociales como es la inmigración, la falta de comunicación o el abandono de las personas mayores.

En esta cuarta edición será galardonada por su trayectoria artística con el Premio Ciudad de Cuenca la directora de cine catalana, Isabel Coixet.