Las políticas de incentivación de la contratación indefinida del , unidas a la cooperación con la Inspección de Trabajo hacia el fomento del empleo estable, han generado más de 22.500 nuevos contratos indefinidos en la Comunidad Autónoma.

Desde el inicio de la legislatura, la contratación indefinida se ha duplicado en Castilla-La Mancha, haciendo de esta región la primera comunidad autónoma en crecimiento en la contratación indefinida interanual, desde junio de 2018, con la única excepción de agosto 2018 en el que fue la segunda. Así lo ha asegurado la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, en el marco de la inauguración de la Conferencia Autonómica tripartita de Castilla-La Mancha sobre el futuro del trabajo, que ha tenido lugar esta mañana en el Auditorio del Museo del Ejército.

Junto al secretario general de UGT en Castilla-La Mancha, ; el secretario de CCOO en la región, Francisco de la , el secretario general de CECAM, Félix Peinado; y el director de la (OIT) para España, ; la titular regional de Economía ha asegurado que recuperar la centralidad del diálogo social en la gobernanza del mercado de trabajo ha permitido, en Castilla-La Mancha, rubricar los principales acuerdos sociales para la recuperación económica y social, todos ellos en el marco del Pacto por la Recuperación Económica, que en estos momentos está en proceso de evaluación del periodo correspondiente al primer semestre de 2018.

En este sentido Patricia Franco ha recordado que atender de forma urgente a las personas más afectadas por la recesión y sus efectos, como los desempleados de larga duración sin protección social, las personas de más edad y los jóvenes; impulsar la formación profesional para el empleo; diseñar una estrategia de fortalecimiento empresarial teniendo en cuenta todas las fases del ciclo de vida empresarial en el conocido Plan Adelante 2016-2019; o la firma de un Acuerdo Estratégico para la Prevención de Riesgos Laborales 2017-2021 que permitan reducir las cifras de accidentalidad laboral que presenta el mercado de trabajo, han sido los principales objetivos que el presidente se propuso desde que llegó al Gobierno.

En la actualidad, tras más de tres años y medio de legislatura, fruto de ese empeño, el Ejecutivo autonómico puede concluir que ya son más de 54.000 personas las beneficiarias del Plan Extraordinario por el Empleo 2015-2017 y alrededor de 11.000 del Plan de Empleo 2018-2020. Del mismo modo, cuando acabe 2018, más de 106.000 personas se habrán formado en las acciones de formación profesional para el empleo llevadas a cabo con respaldo del Gobierno regional, con un incremento del presupuesto destinado a la formación de las personas desempleadas de más del 80 por ciento entre 2014 y 2018 y un III Plan de Formación Profesional de Castilla-La Mancha 2018-2022, firmado por el presidente regional y los agentes sociales el pasado 17 de julio, con un presupuesto de más de 1.000 millones de euros.

Además, el Plan Adelante ha beneficiado a más de 6.700 empresas y alrededor de 10.000 trabajadores autónomos. Y gracias al Acuerdo Estratégico de Prevención de Riesgos Laborales, se ha incrementado el presupuesto destinado a la prevención de riesgos laborales más de un 34 por ciento desde que García-Page llegó al Gobierno, mientras que en la anterior legislatura se redujo de 12 a un millón de euros.

Efectos de la crisis

“La crisis se llevó en Castilla-La Mancha más de 162.000 empleos de los que se han recuperado casi las 2/3 partes a día de hoy 96.800 empleos. Es el momento de poner la mirada en el empleo decente, y de reorientar la política activa de empleo a la calidad del empleo”, ha apuntado la titular regional de Empleo.

A este respecto, ha explicado que desde el Gobierno regional se trata de contribuir a la reducción de la temporalidad y la mejora de la estabilidad en el empleo con incentivos a la transformación de contratos temporales a indefinidos de jóvenes desempleados de larga duración, personas con discapacidad o transformar en estables los contratos temporales de las personas mayores de 45 años.

También ha significado, en este punto, la estrecha colaboración con la , dirigiendo la actuación de la Inspección de Trabajo en Castilla-La Mancha hacia el fomento del empleo estable y la reversión de la parcialidad. Desde 2015 se han realizado más de 17.000 transformaciones de contratos en indefinidos y más de 3.250 regularizaciones de jornadas.

Todo ello ha hecho posible que el número de contratos indefinidos que se hacen en Castilla-La Mancha se haya duplicado en los últimos tres años, pasando de 35.121 entre enero y octubre de 2015 a 66.024 entre enero y octubre del presente año. También que el peso de contratación indefinida se haya incrementado casi 4 puntos desde 2015.

La consejera ha planteado los nuevos retos a los que se enfrenta el mercado de trabajo y que pasan por la adaptación de los trabajadores a los nuevos empleos; garantizar una formación más continuada, tanto de las personas desempleadas como de las trabajadoras; acercar la formación a las necesidades de las empresas e incluir cambios en la educación reglada que contemplen competencias que en la actualidad son básicas para mantenerse en el empleo hoy en día.

El envejecimiento de la población y la llegada de inmigración, los nuevos nichos de empleo que ello está generando, así como la necesidad real de aprovechar toda la fuerza productiva, todos los talentos, entre ellos mujeres, personas con discapacidad, personas de etnias y culturas diferentes y de diferentes edades, cuya valía es un aporte de valor para las empresas, son también aspectos muy importantes a tener en cuenta por la titular regional de Economía que ha hecho alusión, asimismo, a las nuevas formas de economía colaborativa y nuevos modelos de trabajo, y a la calidad del empleo, entendida como un empleo estable, con un salario mínimo, que preserve la seguridad y salud, y cuente con protección social, que ayude a combatir la desigualdad.

Esta conferencia, que se enmarca en un proceso de reflexión tripartita que comenzó en 2015 y culminará en la Conferencia Internacional del Trabajo de 2019, está organizado en torno a cuatro conversaciones, que en Castilla-La Mancha han quedado agrupadas en dos, una primera conversación sobre Trabajo y Sociedad y Trabajo Decente y la segunda sobre Organización del Trabajo y la Producción y la Gobernanza del Trabajo.