El Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, que se celebra el 19 de agosto, rinde homenaje a todas aquellas personas que perdieron la vida en la prestación de servicios humanitarios y a quienes continúan prestando asistencia y socorro.

Todos los años, los desastres causan un sufrimiento enorme para millones de personas, en especial a aquellas que viven en los lugares más empobrecidos del mundo. El personal de asistencia humanitaria se esfuerza por brindar ayuda que salva vidas y rehabilitación a largo plazo a las comunidades golpeadas por desastres o conflictos, sin discriminar debido a la nacionalidad, grupo social, religión, sexo, raza o cualquier otro factor.

Una de las mayores preocupaciones que existe en estos momentos dentro del ámbito humanitario es la protección de los servicios sanitarios, que con frecuencia son atacados de forma deliberada e ilegal, pues se trata de ataques contra objetivos protegidos por el Derecho Internacional Humanitario. Tal y como sucedió a principios de este mes en la República Centroafricana donde fueron asesinadas seis personas voluntarias de . En lo que va de año esta cifra asciende a 24 personas pertenecientes a la Cruz Roja y la Media .

Precisamente para garantizar el acceso y la protección del personal sanitario y población civil, el (CICR) tiene en marcha la campaña, ‘Asistencia de salud en peligro’, bajo el lema #NoEsUnObjetivo, que apela a las partes en conflicto a respetar y proteger tanto a las personas heridas como al personal que las atiende. Más información de la campaña: http://healthcareindanger.org/es/

Cada año, el y de la Media Luna Roja, la red humanitaria más grande del mundo y presente en 190 países, presta asistencia a millones de personas afectadas por emergencias, desastres y conflictos.

Por su parte, Cruz Roja Española realizó durante 2016 más de 300 misiones internacionales en 56 países en las que han participado 251 personas como delegadas. Entre las operaciones más importantes en las que está participando la organización en estos momentos destacan las labores de acogida, asilo y asistencia humanitaria básica realizadas en Grecia y España, ante la llegada de personas refugiadas, principalmente en Europa, procedentes de Siria y de otros países igualmente afectados por conflictos. También, la atención a las personas damnificadas por el huracán Matthew en , las inundaciones de Perú y la crisis alimentaria en África que afecta a 80 millones de personas que requieren asistencia alimentaria. La crisis es particularmente grave en (Somalia, Etiopía, Kenia y Sudán del Sur).