En concreto, ANPE ha incidido en que “se consolidan los recortes y no se crearán plazas nuevas” para el próximo curso, afirmando que Guadalajara es la única provincia donde el balance es positivo, según ha informado este sindicato en nota de prensa.

Este sindicato ha detallado que en la provincia de Albacete habría el próximo curso 22 unidades de educación Infantil y Primaria menos que en el anterior curso, lo que supondría un total de 31 docentes menos. Mientras, en Ciudad Real se suprimirían 22 unidades y 29 maestros.

De su lado, la provincia de Cuenca contaría con una unidad y tres docentes menos que en el anterior curso y la de Toledo tendría un docente menos. Finalmente, en la provincia de Guadalajara habría ocho maestros más para el curso 2018-2019.

Además, ANPE ha vuelto a denunciar la “ausencia de negociación” y la “imposición de unas instrucciones de plantillas que no revierten los recortes sufridos en las mismas en los últimos años”.

Por ello, el sindicato ha exigido establecer unos nuevos criterios de confección de plantillas “que se traduzcan en creaciones de plazas docentes para impulsar la enseñanza pública en la región”.

PLAN DE PLURILINGÜISMO

Por su parte, CSIF ha destacado que el Plan de Plurilingüismo genera transformaciones en las plantillas de los centros y no ha dado los resultados académicos que se pretendían. “El bilingüismo y el plurilingüismo constituyen un hecho social y no sólo afecta al ámbito escolar, por lo que no puede recaer todo el peso formativo en las aulas”, ha añadido el sindicato.

CSIF ha apostado en nota de prensa por “otro modelo” consistente en impartir el idioma L2 o el L3 si así lo decide el centro en todos los niveles “a un número reducido de alumnos y no al número de alumnos que hay hoy en día en muchas aulas de la comunidad”. Asimismo, ha remarcado que es necesario que los alumnos cuenten con el material necesario para el aprendizaje de esa lengua y es obligatorio que se mejore la formación del profesorado que está en los centros.

El sindicato ha subrayado que se vulneran los derechos de los trabajadores al crear o transformar plazas de profesorado en bilingües, ya que “lo fundamental es que el centro educativo pueda contar con el profesorado necesario y debidamente formado para que los alumnos aprendan lenguas extranjeras”.

Asimismo y entre otros puntos, el sindicato ha citado también “la desproporción que supone la horquilla que va de los 200 minutos semanales mínimos hasta el 50 por ciento de impartición que pueden elegir los centros para la etapa de Educación Infantil”.