Según ha informado el sindicato en nota de prensa, contar con una plantilla suficientemente dotada es “la mejor manera de prestar una atención de calidad a los usuarios sin sobrecargar a los trabajadores de todas las categorías” que desarrollan su labor en Urgencias y que, ha añadido, “con bastante frecuencia se ven sobrepasados por la gran afluencia de pacientes, especialmente en determinados periodos del año, franjas horarias y días”.

CSIF ha considerado que este decreto “puede provocar situaciones incómodas a los profesionales de Urgencias al tener que enfrentarse a las quejas de los usuarios cuando se percaten de que, una vez superado el tiempo máximo de espera establecido en el documento, volverán a ser clasificados, que no atendidos, para detectar si su estado ha cambiado mientras permanecían en la sala de espera”.

“Es decir, el decreto no garantiza ser atendido por un equipo de profesionales en un tiempo máximo sino ser reclasificado en un tiempo máximo, como a su llegada, por si hubiese cambiado el nivel de prioridad asignado y actuar en consecuencia”, ha añadido.

CSIF ha manifestado que espera que si en un plazo de seis meses el (Sescam) elabora un Plan Regional de los Servicios de Urgencias para garantizar los tiempos máximos de atención establecidos, tal y como dispone el decreto, se contemple la solicitada adecuación de las plantillas de profesionales en Urgencias y la potenciación de la Atención Primaria “como piezas clave para disminuir la espera en urgencias de los ciudadanos”.

“Así, también es importante dotar a la Atención Primaria de recursos humanos y recursos materiales para la realización de técnicas diagnósticas que permitan poder detectar aquellas patologías que pueden ser atendidas en el primer nivel asistencial, evitando sobrecargar las urgencias hospitalarias”, ha concluido CSIF.