Los auxiliares técnicos educativos (ATEs) y los técnicos de lengua de signos (TEILS) son unos profesionales que trabajan con el alumnado que carece de autonomía por sus limitaciones, debidas a discapacidades físicas o psíquicas, así como con el alumnado de cuya conducta se derivan riesgos para su integridad física o la de otros, según ha informado el sindicato en nota de prensa.

La plantilla de estos colectivos está formada en Castilla-La Mancha por 694 trabajadores, de los cuales 465 son contratados a tiempo parcial. CSIF ha lamentado que el 67 por ciento de estos profesionales se encuentren “en una situación de discriminación frente a compañeros que si pueden realizar su trabajo a jornada completa”.

“El agravio comparativo se muestra con mayor perjuicio cuando estos trabajadores finalizan su vinculación con el centro educativo el 30 de junio para ser contratados nuevamente en septiembre con el inicio de un curso escolar, por lo que no cobran los meses de verano”, han asegurado desde el sindicato.

CSIF ha reclamado de manera continua una negociación a la Administración educativa para mejorar las condiciones laborales de estos trabajadores, planteándolo en todas las mesas técnicas de la Consejería de Educación y es, además, el único sindicato que no firma las actas de las reuniones como medida de protesta ante esta situación.

La Central Sindical ha exigido responsabilidad a la Consejería de Educación del para reconocer la labor de estos profesionales y su importancia dentro de las aulas.