Cuatro Centros de Mayores de la provincia de Guadalajara desarrollan terapias asistidas con perros, dentro del programa de Envejecimiento Activo que impulsa el Gobierno regional. El director provincial de Bienestar Social, , ha visitado el Las Fuentes, de Marchamalo, donde ha compartido experiencias con un grupo de mayores que han disfrutado de una de estas sesiones.

Las terapias con perros son una innovadora iniciativa que comenzó su actividad en Guadalajara el pasado año y que en 2018 se va a desarrollar en los centros de Los Olmos y (Guadalajara), La Alameda (Azuqueca de Henares) y Las Fuentes (Marchamalo).

El coste de la actividad es asumido íntegramente por la Consejería de Bienestar Social que financia a la para que ponga en marcha la iniciativa, siempre acompañados por personal del propio centro. Las sesiones terapéuticas tienen alrededor de una hora duración y se desarrollan en grupos de en torno a diez participantes. Este tipo de terapia está destinada generalmente a personas mayores con deterioros cognitivos en fases iniciales.

Tras conversar con los mayores y comprobar el desarrollo de una sesión, José Luis Vega ha destacado los excelentes resultados que este tipo de terapias tienen “en personas que padecen un deterioro cognitivo, para evitar que ese deterioro siga avanzando”. La terapia es una más de las que se llevan a cabo en estos centros, si bien José Luis Vega ha hecho hincapié en que esta iniciativa “da muy buenos resultados, porque las personas mayores utilizan al animal como medio para interrelacionarse y eso es algo que les motiva mucho”.

En este sentido, el director provincial de Bienestar Social ha explicado que a nivel psíquico, las terapias aumentan la atención de los mayores, mejoran su percepción multisensorial, potencian el uso de la memoria y estimulan el razonamiento lógico, mientras que a nivel físico, se potencia la motricidad. Del mismo modo, José Luis Vega ha incidido en que estas terapias generan un vínculo afectivo entre los animales y los mayores, al tiempo que se estimulan su motivación y sentimiento de valía personal, favoreciendo también su expresión emocional.

Cada uno de los cuatro centros participantes cuenta con una sesión a la semana, dirigida por el técnico en terapia asistida con animales, junto con un perro de terapia, y la colaboración de un profesional del centro. Previamente se realiza un diagnóstico y evaluación de los perfiles de los participantes y se diseñan objetivos y actividades.

En cuanto a los perros, son mayoritariamente hembras provenientes de familias que no podían atenderlos, y en su selección se tiene en cuenta que los animales sean sociables, tranquilos y con buen nivel de salud. Los animales seleccionados llevan un control veterinario regular y exhaustivo y han de tener las aptitudes adecuadas para llevar a cabo su trabajo, al tiempo que están preparados y adiestrados para que su participación sea beneficiosa para los usuarios.

La terapia con perros se enmarca dentro del programa de actividades que se desarrolla en los Servicios de de los Centros de Mayores de la provincia, que según ha recordado el director provincial de Bienestar Social, cuentan con terapeutas que hacen actividades cada día destinadas a frenar el deterioro y favorecer el desarrollo psíquico y motor de las personas mayores y en definitiva a “mejorar su calidad de vida”.