Este primer tramo de avales, que forma parte de una línea con un importe total de 100.000 millones de euros que será gestionada por el (ICO), cubrirá el 80% de nuevos préstamos y renovaciones para autónomos y pymes; el 70% de nuevos préstamos para el resto de compañías y el 60% en las renovaciones que realicen estas últimas.

“Damos así cumplimiento al compromiso que tenemos con las empresas, los trabajadores autónomos y las pymes, poniendo en marcha un sistema de liquidez que preserve la actividad productiva y el empleo”, ha indicado la portavoz del Ejecutivo, , en la rueda de prensa posterior al .

Esta medida tendrá carácter retroactivo desde el pasado 18 de marzo, cuando se declaró el estado de alarma, de forma que se garantizará la concesión de nuevos préstamos y todas las renovaciones con una vigencia igual al plazo concedido por la entidad financiera y un máximo de 5 años.

Montero ha explicado que esta línea de liquidez servirá para que las empresarios atiendan sus necesidades de financiación como los pagos de salarios, de facturas, necesidades circulantes, u otras como los vencimientos de obligaciones financieras o tributarias.