En el conjunto de las administraciones públicas (excluidas las corporaciones locales) hasta el mes de septiembre el déficit se situó en 20.957 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 14,4% respecto al mismo periodo del año anterior y el 1,68% del PIB; mientras que el déficit del Estado se redujo un 20,7% hasta septiembre, con 6.303 millones de euros (el 0,5% del PIB).

La reducción hasta octubre del déficit del Estado, con un ratio del 0,5% del PIB, frente al 0,66% del PIB del año anterior, se debe al incremento de los recursos no financieros, que crecen un 2,5%, hasta los 172.099 millones de euros, frente al alza del 1,4% de los gastos no financieros, hasta los 178.402 millones de euros.

Si se descuentan los intereses devengados, el saldo primario positivo asciende al 1,15% del PIB (14.374 millones), frente al superávit primario del 1,13% del PIB registrado en el mismo periodo de 2018, un 5,5% superior.

De su lado, el déficit del conjunto de administraciones públicas, excluyendo las corporaciones locales, fue de 20.957 millones de euros hasta el tercer trimestre del año, lo que supone un 14,4% más respecto al mismo periodo del año anterior. Esta cifra excluye el saldo neto de las ayudas a instituciones financieras, de 30 millones hasta septiembre. En términos de PIB, el déficit equivale al 1,68%, por encima del 1,52% del mismo periodo de 2018.

La Administración central registró un déficit del 0,5% del PIB, excluyendo la ayuda financiera, y se ha reducido en un 24,4% respecto al mismo periodo de 2018, por el alza de ingresos (+3,4%), superior al de gastos (+1,1%).

EL DÉFICIT DE LAS CCAA SE DISPARA

Asimismo, las comunidades autónomas registraron un déficit de 3.684 millones en los primeros nueve meses del año, lo que equivale al 0,29% del PIB, frente al superávit del 0,13% del PIB del mismo periodo del ejercicio pasado.

Cuatro comunidades autónomas presentaron superávit hasta septiembre: (+0,15% del PIB), Canarias (+1,1%), (+0,18%) y País Vasco (+0,69%). El resto registraron déficits: Andalucía (déficit del 0,26% del PIB), Aragón (0,69%), (0,22%), (0,73%), -La Mancha (1,38%), Castilla y (0,73%), Cataluña (0,21%), Extremadura (1,12%), (0,43%), Comunidad de (0,18%), (1,07%), (0,06%) y Comunidad Valenciana (1%).

De su lado, los fondos de la Seguridad Social presentaron un déficit de 6.690 millones de euros, con un aumento del 5,8% de los recursos (alza del 8% de cotizaciones), frente al 6,2% de los gastos. El sistema de la Seguridad Social registró un déficit de 8.548 millones (0,68% del PIB).

LOS INGRESOS SUBEN UN 1,6%

En cuanto al déficit del Estado hasta junio —en este caso el dato está un mes más avanzando—, la reducción del 20,7% hasta el tercer trimestre se debe a un incremento de los ingresos en términos de caja del 1,6%, hasta los 204.724 millones, frente a la caída del 1,3% de los gastos, hasta 127.042 millones.

Por el lado de los ingresos, la recaudación del IRPF alcanzó los 73.586 millones de euros, un 4,6% más que en el mismo periodo del año anterior, mientras que los ingresos por el Impuesto sobre Sociedades cayeron casi un 11,9%, hasta los 20.015 millones de euros.

En la imposición indirecta, la recaudación por IVA aumentó un 2%, hasta los 64.048 millones de euros; al tiempo que los ingresos por impuestos especiales sumaron 17.875 millones de euros, lo que supone un incremento del 4,7%. Dentro de estos tributos, el impuesto del alcohol y bebidas derivadas alcanzó los 623 millones, un 4,2% menos; mientras que la recaudación por el impuesto a las labores del tabaco aumentó un 0,5%, hasta los 5.403 millones.

LOS GASTOS BAJAN UN 1,3% PERO SUBE EL DE PERSONAL

En lo que respecta a los gastos, los referidos al personal alcanzaron los 13.631 millones de euros hasta octubre, un 4,4% más, principalmente por el alza de los sueldos (+5,1%), hasta 11.418 millones, debido al aumento del 2,5% y a la equiparación salarial de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con los cuerpos policiales autonómicos, que ha supuesto 428 millones en el periodo, 206 millones más.

Mientras, los gastos corrientes se elevaron un 33,2%, hasta los 3.006 millones de euros. De su lado, las transferencias corrientes cayeron un 0,7%, hasta los 74.608 millones, y las de capital retrocedieron un 10,1%, hasta 5.109 millones.

Por último, las inversiones reales bajaron un 12,9%, hasta los 3.034 millones de euros, como consecuencia del descenso en inversión civil (-4,8%), por la caída en Fomento (-5%), y de la bajada en inversión en Defensa (-20,6%).