Pese a ello, Fernández ha apuntado la necesidad de seguir apostando por este tejido asociativo que, de acuerdo a la evolución de las cifras oficiales, ha pasado de los 2,6 millones en subvenciones a 46 entidades en 2015 a esos 4,3 millones citados con anterioridad para ayudar económicamente a 91 entidades, según ha informado la Junta en nota de prensa.

La titular de la Consejería de Igualdad ha realizado estas declaraciones en el marco del XV Encuentro de Asociaciones de Mujeres de (), donde ha participado junto al alcalde del municipio, ; el delegado provincial de la Junta de Comunidades, ; la delegada de Igualdad, , y el delegado de Servicios de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en Talavera de la Reina, .

Precisamente, Fernández ha tenido palabras de agradecimiento para el regidor, para el equipo de profesionales del Centro de la Mujer de Caleras y Chozas y, sobre todo, “para las asociaciones y mujeres que las conforman, que son el alma de esta actividad y a las que en muchas ocasiones debemos que haya actividades, movimiento y vida en los pueblos pequeños, más allá de la imprescindible labor que realizan los ayuntamientos”.

Por esta razón, “en nombre del presidente quiero reconocer vuestra labor y la función que las asociaciones de mujeres tenéis en las zonas rurales porque, sencillamente, es insustituible, ya que, sin mujeres, las zonas rurales están condenadas a una lenta agonía”.

ESTATUTO DE LAS MUJERES RURALES

Como antídoto, la consejera y portavoz del Ejecutivo regional ha recordado que “una de las primeras leyes que saldrá adelante será el Estatuto de las Mujeres Rurales, cuya finalidad es poder realizar todas las medidas de impulso positivo para que las mujeres que seguimos viviendo en nuestro pueblo no nos veamos abocadas a abandonarlo”.

Tal y como ha quedado registrada en las Cortes de Castilla-La Mancha, la ley contemplará medidas concretas a la hora de impulsar y apoyar una iniciativa empresarial femenina o que genere empleo fundamentalmente femenino, una senda iniciada en la pasada legislatura con las ayudas a la incorporación o a la mejora de explotaciones agrarias, pero “lo cierto es que tenemos que mejorar los datos, puesto que sólo un 35 por ciento de los derechos de la PAC (Política Agraria Común) son para mujeres, y en muchos casos por la vía de la herencia”.

Con un mismo objetivo, Fernández ha resaltado el Plan de Empleo por la Igualdad “destinado esencialmente a las mujeres que viven en las zonas rurales y con prioridad absoluta a aquellas que son víctimas de la violencia de género, pero también para que aquellas que viven alguna situación de vulnerabilidad”. Sin duda, una medida para “contribuir a que las raíces femeninas penetren con fuerza y se queden en el territorio para hacernos más fuertes como región, que, en definitiva, es de lo que se trata”.

En este sentido, Fernández ha manifestado que “cobra mayor sentido que nunca el impulso a la titularidad compartida de las explotaciones agrarias para dar la vuelta a estos datos con un horizonte a 2025 que nos permita decir a esa fecha que los derechos son equitativos al 50 por ciento”.

En la conmemoración del Día Internacional de las Mujeres Rurales, la consejera ha calificado de “muy oportuna” la iniciativa de este encuentro comarcal en el que se pretende visibilizar a mujeres que fueron invisibilizadas a lo largo de la historia y que destacaron en disciplinas tan distintas como el arte, la ciencia, la política o la salud, en alusión a que las jornadas de este martes se dedican a y su lucha por el voto femenino.

“Hemos evolucionado muchísimo, ya que no hace tanto tiempo —en términos históricos— se nos quemaba por ‘brujas’ con el mero hecho de querer ser médicas o realizar experimentos como científicas, y ahora los mejores expedientes académicos corresponden a mujeres”, ha reivindicado.

Aun con todo, ha concluido reconociendo que “queda mucho por avanzar porque aún las mujeres asumen mayores cotas de responsabilidad familiar y, por ende, suelen ser ellas las que renuncian a sus ambiciones profesionales para poder conciliar su vida familiar y laboral. Eso explica la brecha laboral, ya que las mujeres cobramos un salario medio un 20 por ciento inferior al de los hombres, y solo un 30 por ciento ocupa puestos directivos”.