Los hechos ocurrieron cuando, un radar móvil situado en la autovía A-43 (Ciudad Real-Atalaya del Cañavate) detectó un vehículo que circulaba a 237 km/h en un tramo limitado a 120km/h, superando en más de 115 km/h la velocidad máxima permitida en vía interurbana.

Ante tales circunstancias, los agentes dieron el alto al vehículo para identificar a su conductor, informándole de que circulaba a una velocidad que superaba los límites establecidos, ha informado en nota de prensa la Benemérita.

Por este motivo, la Guardia Civil detuvo a esta persona por la comisión de un delito contra la seguridad vial, al conducir superando la velocidad máxima permitida.

Las diligencias, instruidas por efectivos del Destacamento de Tráfico de la Guardia Civil de Las Pedroñeras, junto con el detenido fueron puestas a disposición del Juzgado de Guardia de los de San Clemente.

El detenido podría ser condenado a una pena de prisión de tres a seis meses, o multa de seis a doce meses y trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días, y en cualquier caso, la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años.