En nota de prensa, la Policía ha explicado que los detenidos publicaban anuncios en diferentes páginas de Internet ofreciendo encuentros de carácter sexual, a través de los que lograban contactar con las futuras víctimas. Tras mantener un primer contacto, generalmente con una mujer, la víctima compartía con ésta datos personales y sobre su familia —cumpleaños de sus hijos, fechas de eventos familiares importantes, fotos— como si de una relación sincera se tratase, si bien se trataba de una práctica típica de una fase de ingeniería social a través de la que obtenían información confidencial mediante la manipulación de la propia víctima.

Esta información era posteriormente transferida a otro individuo del grupo criminal, encargado de utilizarla para extorsionar a la víctima, a la que amenazaban con causarle un daño grave a él o a su familia, o bien con difundir el encuentro que habían mantenido si no pagaba una cantidad que rondaba los 15.000 euros. Después del primer pago, le exigían otro bajo las mismas amenazas, hasta que la inquietud y la desesperación llevaban a las víctimas a denunciar los hechos ante la Policía.

Los detenidos eran los titulares de los teléfonos móviles o cuentas bancarias utilizadas para amenazar o consumar las extorsiones y en algunas ocasiones utilizaban seudónimos para identificarse ante las víctimas. De la investigación se ha dado cuenta a los Juzgados de y , donde residen las víctimas, y al de Guardia de Albacete.