La Dirección General de Tráfico (DGT) llevará a cabo esta semana una nueva campaña de vigilancia, esta vez centrada en los elementos de seguridad de los vehículos, dada la relación entre riesgo y antigüedad del vehículo.

Durante esta semana, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil (ATGC) y el resto de policías locales y autonómicos que se sumen a la campaña prestarán especial atención al adecuado mantenimiento y puesta a punto de neumáticos, frenos, luces, señalización o parabrisas, entre otros elementos.

Según destaca Tráfico, la antigüedad media de los vehículos en los que viajaban las víctimas mortales de accidentes en vías interurbanas en 2018 fue de 13 años en turismo, 9,7 años en motocicleta y 14,6 años en el caso de camiones de hasta 3.500 kg.

Esta situación “preocupa mucho” a la DGT, motivo por el cual en el calendario anual de campañas se incluye una dedicada exclusivamente a la vigilancia de las condiciones de los vehículos que circulan por las carreteras.

De hecho, según el último estudio realizado por Tráfico, el riesgo de fallecer o resultar herido grave se multiplica por dos al comparar los accidentes ocurridos con vehículos de 10 a 15 años de antigüedad, en relación con vehículos de menos de 5 años.

Teniendo en cuenta esta relación entre riesgo y antigüedad del vehículo, el mantenimiento adecuado de todos los elementos de seguridad se convierten en “una actividad imprescindible para combatir la siniestralidad”.

NEUMÁTICOS Y ALUMBRADO

La DGT recomienda una profundidad de ranura de los neumáticos de, como mínimo, 3 milímetros. Según informa, aproximadamente más de un millón de los vehículos (un 5%) circulan con defectos graves en las ruedas, principalmente por llevar una profundidad del dibujo por debajo del mínimo legal, que es de 1,6 milímetros, por tener un desgaste irregular debido a una mala suspensión o una alineación incorrecta; o por circular con una presión errónea.

También es necesario, según Tráfico, comprobar regularmente la presión del neumático en frío y la rueda de repuesto, así como revisar posibles fugas de aire por las válvulas. El tapón de la misma constituye un elemento de estanqueidad, por lo que su uso es imprescindible.

Con respecto al alumbrado, la DGT insta a tener en cuenta algunos consejos básicos: las lámparas deben cambiarse cada 40.000 kilómetros o cada 2 años; que se deben cambiar de dos en dos; y mantener siempre limpias las ópticas: faros y pilotos.

Además, recuerda que es obligatorio el uso del alumbrado por ley. Así, deberán llevar encendidas las luces que correspondan los vehículos que circulen entre la puesta y la salida del sol, o a cualquier hora del día en los túneles, pasos inferiores y tramos de vía afectados por la señal ‘túnel’.

También deberán llevar encendido durante el resto del día el alumbrado las motocicletas que circulen por cualquier vía según lo establecido por ley; todos los vehículos que circulen por un carril reversible o en sentido contrario al normalmente utilizado en la calzada donde se encuentre situado; y en condiciones meteorológicas o ambientales que disminuyan sensiblemente la visibilidad. Asimismo, las bicicletas estarán dotadas de elementos reflectantes debidamente homologados.

DOCUMENTACIÓN E ITV

Además de las luces y los neumáticos, también se controlará la placa de matrícula, que tiene que poder leerse e identificarse; el parabrisas, que no debe de presentar daño alguno; y la documentación del vehículo que se debe llevar obligatoriamente, como el permiso de circulación, la tarjeta de la ITV y la pegatina correspondiente, visible en la luna delantera.

Por otro lado, Tráfico incide en la importancia de verificar las condiciones de seguridad de manera periódica en las inspecciones técnicas.

En 2018, el porcentaje de vehículos implicados en accidentes con víctimas, en vías interurbanas, con la inspección caducada en el momento del accidente, oscila entre un 3%, en los autobuses; el 5% en turismo; 7% en motocicletas; 9% en furgonetas; y un 10% en los camiones hasta 3.500 kg.

Las estaciones de Inspección Técnica de Vehículos (ITV) españolas llevaron a cabo la revisión de 25,3 millones de vehículos durante el 2018. Del total de vehículos inspeccionados, más de 4 millones no superaron a la primera la inspección obligatoria (16,13% del total), lo que supone que casi uno de cada seis vehículos fue rechazado por no reunir las condiciones mínimas de seguridad o por emitir a la atmósfera emisiones contaminantes y nocivas superiores a lo permitido por ley.

Esta tasa de rechazo obedece a que durante las inspecciones se detectaron 33,4 millones de defectos, de los cuales 7,9 eran graves (aquellos que automáticamente imposibilitan que un vehículo pueda superar la inspección técnica).

Los defectos graves más comunes fueron los de alumbrado y señalización (24,1%); ejes, neumáticos y suspensiones (21,7%); los relativos a frenos (14,7%) y por exceso de emisiones contaminantes (13,3%).