Un problema que, según señala en nota de prensa, continúa afectando a muchos españoles y se mantiene como la primera causa de muerte en el país, con una tasa de 257,9 fallecidos por cada 100.000 habitantes, según el último informe publicado por el INE1. Sin embargo, en las cifras superan la media nacional, llegando a los 256,4 fallecidos por cada 100.000 habitantes.

Si bien, a nivel nacional, los fallecimientos relacionados con problemas cardiovasculares se redujeron un 3,6% respecto al año anterior, “es fundamental concienciar a la población acerca de los hábitos que reducen el riesgo de padecer estas enfermedades y aquellos que generan una mayor propensión a padecerlas”, indica en nota de prensa el Centro de Información Cerveza y Salud.

Entre los básicos de la prevención se encuentran llevar llevar un estilo de vida activo, no fumar y seguir una dieta basada en la Dieta Mediterránea: rica en frutas, verduras, pescado, frutos secos, cereales integrales y aceite de oliva, en la que se podría incluir un consumo moderado de bebidas fermentadas.

Del mismo modo, indica que según han demostrado estudios científicos de carácter nacional e internacional, el consumo moderado de cerveza y otras bebidas fermentadas podría proteger frente a la aparición de enfermedades cardiovasculares.

“Están científicamente comprobados los posibles efectos preventivos de las bebidas fermentadas (incluida la cerveza) frente a las enfermedades cardiovasculares”, explica , Consultor Senior del y profesor Asociado de la de la Universidad de Barcelona.

Y es que la cerveza, consumida con moderación —hasta 2 cañas al día en las mujeres y 3 en el caso de los hombres— por adultos sanos, podría proteger frente al desarrollo de enfermedades cardiovasculares y, en contra de la creencia popular, no se asocia a un aumento de peso.

Entre los posibles beneficios de esta bebida milenaria en la salud cardiovascular destacan que el consumo moderado de cerveza podría disminuir el riesgo de padecer enfermedades coronarias ya que, gracias a su alto contenido en polifenoles (antioxidantes naturales), contribuye a aumentar el protector (HDL) y a reducir los niveles del colesterol perjudicial.

Del mismo modo, añade que podría favorecer los procesos de reparación de loscorazones que han sufrido un infarto de miocardio, lo que deriva en un menor tamaño de la cicatriz y una mejora en el funcionamiento cardíaco global3, o que los compuestos bioactivos contenidos en la cerveza, concretamente en los polifenolespodrían tener efectos protectores sobre los vasos sanguíneos y el corazón.

También señala que el consumo moderado y regular de cerveza, en las comidas principales, podría ejercer un efecto protector en la aparición y progresión de la aterosclerosis, es decir, el endurecimiento de los vasos sanguíneos por la acumulación de grasa, así como sobre diferentes factores de riesgo cardiovascular, especialmente en la población con riesgo cardiovascular moderado-alto.

A ello añade que mejora la sensibilidad a la insulina, puede aumentar laconcentración de las lipoproteínas de alta densidad (HDL), reducir la inflamación, aumentar la adiponectina (una hormona que participa en el metabolismo de la glucosa y los ácidos grasos) y mejorar la función endotelial6.

En todo momento, el CICS recuerda que la ingesta de cerveza siempre debe realizarse de forma moderada, responsable y por adultos sanos.