Así lo desprende este quinto barómetro dedicado en esta ocasión a hacer una radiografía sobre la ‘Innovación en la Educación’ en España a través de los que mejor conocen la situación, los profesores, según ha informado en nota de prensa.

En este sentido, el 66 por ciento de los docentes advierte que en el futuro el mercado laboral valorará más las competencias que los conocimientos, al mismo tiempo que el 74 por ciento creen que el futuro de la educación pasará por replantear la evaluación de los alumnos.

Además, el 13 por ciento cree que la educación está experimentando un cambio positivo y el 98 por ciento opina que el sistema educativo necesita adaptarse a los cambios que está sufriendo la sociedad, por encima de la media del profesorado español, que se sitúa en el 86 por ciento.

El 65 por ciento del colectivo docente de Castilla-La Mancha encuestado considera que el sistema educativo se ha quedado “obsoleto y no responde a las necesidades del siglo XXI”.

Por ello, reclaman un pacto de estado para mejorar la educación (93 por ciento). Sin embargo, no se muestras optimistas, ya que el 91 por ciento de los encuestados cree que la educación no es una prioridad para nuestros políticos.

Señalan también como razones de esta “obsolescencia”, el 95 por ciento, que el sistema educativo sufre demasiados cambios de legislación. Además, todas las políticas recientes son valoradas negativamente, políticas del Gobierno central, 83 por ciento negativamente, contra un 4 por ciento positivamente, y políticas de la región, 74 por ciento negativamente y 0 por ciento positivamente.

La encuesta también señala que, el 81 por ciento del profesorado castellano-manchego, cree que el sistema educativo español tiene que cambiar mucho para ponerse a la altura de los países del norte de Europa.

BULLYING

Relativo a otro de los problemas que más preocupa, el bullying, los datos “no son esperanzadores”, la mitad del profesorado encuestado considera que el porcentaje de casos ha aumentado en los últimos años en Castilla-La Mancha. Todavía más, el 61 por ciento lo considera un problema importante actualmente en los centros de enseñanza de la región.

Para resolver este problema, el 92 por ciento de los castellano-manchegos, confía en la educación emocional, al igual que el resto del profesorado español. Un proceso educativo basado en el desarrollo y gestión de las competencias emocionales, con el fin de conseguir el desarrollo integral de la personalidad del individuo.

La educación en valores, el aprendizaje colaborativo y la educación emocional son los enfoques metodológicos prioritarios en los que se interesan los docentes encuestados a nivel nacional y, por ello, los que más aplican en sus aulas.

OBJETIVOS EDUCATIVOS

Los objetivos educativos más importantes para los equipos encuestados de toda España son “formar ciudadanos responsables, igualdad de oportunidades de género, respeto de la diversidad y resolver el bullying”. En este sentido, consideran que, de estos objetivos educativos, el más implementado en los centros de Castilla-La Mancha sería el respeto a la diversidad. Sin embargo, creen uno de conceptos menos implementados en la región es formar ciudadanos felices.

El 72 por ciento del equipo docente castellano-manchego afirma que les gustaría ser más innovadores, pero el contexto no se lo permite, por encima de la media española (51 por ciento). Asimismo, aseveran que las “restricciones de las administraciones” son el principal factor que obstaculiza la innovación, seguido por los recortes presupuestarios.

El 72 por ciento cree que para innovar en la educación es necesaria una inversión económica importante. No obstante, el 94 por ciento afirma que la innovación en educación no solo tiene que ver con la digitalización. El profesorado considera que ellos están más digitalizados que los centros en los que trabajan (76 por ciento contra 31 por ciento), considerándose que los centros menos digitalizados están en su Comunidad Autónoma.

Según la encuesta, a nivel nacional, los centros concertados son los que más utilizan las tecnologías, mientras que los públicos serían los que menos lo hacen. En cuanto al grado de enseñanza, los profesores más digitalizados serían los de Formación Profesional y los que menos los de Educación Infantil.