De este modo, consideran que los nuevos planes hidrológicos aplican “parcialmente” la recuperación de los costes del agua exigida por la normativa europea; no reducen el consumo del agua en cuencas en las que la sobreexplotación es un problema “grave” para los acuíferos, los ríos y los humedales protegidos; y no justifican “de forma adecuada” las obras hidráulicas o los caudales “insuficientes” que supondrán el incumplimiento de los objetivos ambientales en los ríos y espacios protegidos.

También creen que mientras se detectan “algunos avances” en los planes hidrológicos con respecto a la incorporación de los espacios de la Red Natura 2000 asociados al agua, en los planes de gestión de estos espacios las comunidades autónomas no identifican las necesidades de agua para las especies y los hábitat de interés comunitario.

“En la aplicación de la Directiva Marco del Agua en España, persiste la percepción cultural del agua como un recurso a aprovechar, en lugar de un patrimonio natural a conservar y disfrutar. Esta percepción se refleja en las anticuadas estructuras de los organismos de cuenca y en la falta de colaboración entre instituciones en la planificación hidrológica”, señala el coordinador de políticas ambientales de SEO/BirdLife, .

Los nuevos planes hidrológicos se elevarán, tras esta evaluación, al a finales del mes de septiembre y posteriormente se aprobarán en Consejo de Ministros. Para las organizaciones ecologistas este hito “es importante” para la planificación, gestión y uso del agua en España para los próximos años, así como para la protección de la biodiversidad asociada.