Unas 250 personas son atendidas a través del Programa de Rehabilitación Itinerante de personas con grandes discapacidades crónicas que residen en el medio rural (Pricam), que financia el Gobierno de Castilla-La Mancha y que es gestionado por la Confederación Coordinadora de Minusválidos Físicos ().

Este programa sociosanitario innovador en España que ofrece atención psicológica y fisioterapia, se presta en 61 poblaciones de las comarcas rurales de Alcázar de San Juan, Alcaraz, Sacedón, Valle de Alcudia y La Jara, con cinco vehículos adaptados y 15 profesionales. El año pasado, la Consejería de Salud y Bienestar Social invirtió 515.200 euros para su funcionamiento.

Este programa lleva en vigor seis años y en ese periodo de tiempo ha atendido en su entorno comunitario a más de 1.000 personas con graves discapacidades físicas que viven en localidades pequeñas, ubicadas en zonas rurales y alejadas de las grandes poblaciones.

Para el desarrollo del Pricam, los 15 profesionales que trabajan actualmente en este programa se tienen que desplazar a los domicilios de los discapacitados para prestarles atención, o bien encargarse de trasladarles en los cinco vehículos adaptados que dispone el servicio a los recursos comunitarios donde pueden recibir su tratamiento y la atención que necesitan.

Cada equipo está compuesto por un profesional de Fisioterapia, otro de Psicología y un conductor. Dispone de diverso material sanitario, de oficina e informático.

El objetivo de este servicio es garantizar el tratamiento rehabilitador imprescindible para estas personas que residen en zonas alejadas de los recursos sociosanitarios existentes en la región y que por su limitada movilidad tienen muchas dificultades de acceder a ellos.

También tiene como objetivos promover la promoción de la salud y los hábitos saludables y favorecer los procesos de integración de las personas con discapacidad en su entorno más cercano.

Acercar los servicios

Con esta actuación, el Gobierno de Castilla-La Mancha prosigue con su objetivo de acercar lo más posible los servicios públicos esenciales a los ciudadanos, independientemente del lugar en que residan, y cumple así el compromiso del presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, de garantizar la mejor atención posible a las personas dependientes.

Además, este servicio itinerante y gratuito se ajusta por su estructura, organización y funcionamiento a las nuevas demandas y necesidades de las personas con discapacidad que han surgido con la entrada en vigor de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia para garantizar a sus beneficiarios y a sus familias que puedan mantener una calidad de vida digna y no vean empeorada su capacidad física.

Este programa abarca a municipios con una media de población inferior a 1.500 habitantes, ubicadas en estas cinco comarcas de la región.

Así, en la comarca de Alcázar de San Juan, además de esta localidad, las poblaciones atendidas por este servicio son: Villarta de San Juan; Cinco Casas; Las Pedroñeras; Mota del Cuervo; Los Hinojosos; El Pedernoso; Quintanar de la Orden; La Puebla de Almoradiel; Campo de Criptana; El Toboso; Miguel Esteban y Pedro Muñoz

En la comarca de Alcaraz las poblaciones atendidas son: Ossa de Montiel; Minaya; Barrax; San Carlos del Valle; Alcubillas; Albaladejo; Santa Ana; El Salobral y Argamasón.

En la comarca de Sacedón son: Azuqueca de Henares; Molina de Aragón; El Pobo de Dueñas; Poveda de la Sierra; Valhermoso; Villanueva de la Torre; Cañaveruelas; Villalba del Rey; Cañaveras y Chiloeches.

En la comarca de Valle de Alcudia son: Porzuna; El Trincheto; Las Rabinadas; Ballesteros; Granátula de Calatrava; Almodóvar del Campo; Moral de Calatrava; Villarrubia de los Ojos; Carrión de Calatrava y Pozuelo de Calatrava.

Por último, en la comarca de la Jara, Puente de Arzobispo; Alcañizo; Torrico; Valdeverdeja; Alcolea; Calera y Chozas; Alberche; Oropesa; Lagartera; Caleruela; La Calzada; Ventas de San Julián; Navalcán y Parrillas.