, 6 de diciembre de 2018.- Actuar en situaciones de emergencia que se producen en instalaciones eléctricas o saber intervenir en aquellos incidentes donde la electricidad puede suponer un riesgo añadido a la dificultad de la actuación es el objetivo del curso que se ha desarrollado en la de Castilla-La Mancha, organismo perteneciente a la Consejería de Hacienda y Administraciones Públicas.

Así, un total de 20 miembros de los cuerpos de extinción y rescate de diferentes parques de bomberos municipales y provinciales de la región han participado en esta actividad formativa, que, bajo el título ‘Intervención ante el riesgo eléctrico’, ha trasladado a los alumnos los principales métodos de autoprotección en este tipo de incidentes, así como la mejor fórmula para realizar rescates en lugares o situaciones donde las descargas eléctricas pueden ser un serio problema.

Para ello, el curso, ofertado desde la Escuela de Protección Ciudadana, ha tenido como objeto ofrecer a los bomberos asistentes los conocimientos técnicos necesarios para hacer frente a este tipo de riesgo; así como capacitarles para poder llevar a cabo intervenciones en instalaciones eléctricas.

Esta actividad formativa ha tenido una vertiente meramente teórica, en la que se han abordado conceptos como las magnitudes eléctricas, los accidentes de origen eléctrico y sus causas, los efectos de la corriente en el organismo, el material de aislamiento y la seguridad y los procedimientos de actuación, entre otros. Esta parte se ha ofrecido también a través de una plataforma de formación ‘on-line’, con el fin de dejar más tiempo en las horas presenciales a la enseñanza práctica.

De hecho, una de las partes principales del curso consta de una serie de ejercicios con aplicaciones prácticas, además de una experiencia en una subestación eléctrica, con el fin de que los alumnos puedan conocer de manera real el tipo de incidentes a los que se tendrán que enfrentar.

La importancia de esta actividad formativa es esencial para que los miembros de los grupos de actuación de rescate y extinción puedan llevar a cabo intervenciones en entornos o situaciones donde el riesgo eléctrico suponga un factor añadido de peligro.