Así se específica en el nuevo Decreto publicado este viernes en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM), en el cual se detalla el procedimiento de solicitud para acceder a esta convocatoria destinada a atender a las poblaciones afectadas por las crisis humanitarias que tienen lugar en el mundo y a contribuir al cumplimiento de los compromisos del Estado español en la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030 y la acción de en el ámbito de la acción humanitaria, según ha informado la Junta en una nota de prensa.

El plazo de presentación de solicitudes comenzará el día siguiente al de la publicación en el DOCM y finalizará el día 31 de octubre de 2017, según recoge este nuevo Decreto que sustituye al anterior del año 2008 por el que se realizaba la convocatoria pública de subvenciones a entidades de cooperación y se adapta a la Ley de modernización de la y a las últimas modificaciones de la normativa de subvenciones, establece que

La consejera de Bienestar Social, , ha señalado que este nuevo decreto “pretende ser un instrumento para llevar a cabo las políticas de acción humanitaria de Castilla-La Mancha”, vinculada tanto a “dar respuesta inmediata a las situaciones de emergencia como a la rehabilitación y al desarrollo futuro, en la que se reconoce el papel esencial de los agentes humanitarios”.

“Castilla-La Mancha no va a olvidar a las poblaciones afectadas por las diferentes crisis humanitarias que tienen lugar en el mundo, en consonancia con los compromisos adquiridos por el Estado español en la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030 y con la acción de la Unión Europea, en el ámbito de la acción humanitaria”, ha manifestado la consejera.

PROYECTOS DE 2016

En el año 2016, el Gobierno regional ha apoyado diez proyectos para continuar procesos de protección internacional de las poblaciones refugiadas. En concreto, cinco proyectos para dar respuesta a las necesidades de la población siria, tanto en el propio país como en Líbano y en el campo de refugiados (Jordania) como consecuencia de la crisis humanitaria ocasionada por el conflicto bélico, así como de las llamadas “crisis olvidadas” de la población palestina y saharaui.

En América Latina se contribuyó a frenar el proceso de aumento de la vulnerabilidad de la población campesina en y El , debido a la sequía recurrente causada por el cambio climático en el Corredor .

También se respondió al terremoto acaecido el 12 de abril en Ecuador. UNICEF, a través de su ha recibido financiación para proporcionar instalaciones adecuadas de agua y saneamiento en los albergues y refugios levantados tras el terremoto en las provincias de y .

Finalmente, y tras el Huracán Matthew en el mes de octubre que asoló la costa caribeña, se subvencionaron dos intervenciones para , como respuesta a las necesidades de la población de agua potable y saneamiento básico.