Castilla-La Mancha es la quinta comunidad autónoma que mayor esfuerzo ha realizado el pasado año en gasto público destinado a la atención a la Dependencia, con un 7,3 por ciento de incremento respecto al año anterior, cuando la media del aumento en España ha sido de 1,7 por ciento, según un estudio de la y Gerentes de Servicios Sociales.

Así lo ha anunciado la consejera de Bienestar Social, Aurelia Sánchez, durante su visita a la (AFAD), de Villanueva de Alcardete, donde ha explicado que el Gobierno del presidente García-Page destina 9.294 euros anuales para cada persona en situación de dependencia, cuando la media nacional está en 8.349 euros al año.

La consejera ha realizado esta visita en el Día Mundial del Alzheimer, que se celebra con el lema ‘Sigo siendo yo’ elegido por el movimiento asociativo de familiares de enfermos de Alzheimer para poner en valor a las personas que reciben un diagnóstico de la enfermedad a temprana edad.

“Hemos querido conmemorar este día con una visita a AFAD de Villanueva de Alcardete -ha explicado la consejera-, porque gestiona un servicio ‘Mejora T’ que cuenta con 20 plazas y comenzó en 2016”.

En este sentido, Aurelia Sánchez ha destacado que es un servicio de promoción de la autonomía personal dirigido a personas en situación de dependencia de Grado I y cuenta con profesionales especializados. En la región hay 55 servicios en 75 localidades, con más de 1.800 personas atendidas. El objetivo del Gobierno del presidente García-Page “es ir incrementando los servicios ‘Mejora T’ para dar respuesta a todas las personas que solicitan el grado de dependencia”, ha confirmado la consejera.

5.000 personas atendidas en diferentes programas

Más de 5.000 personas, entre diagnosticadas de Alzheimer y sus familias, se benefician de los cuatro programas que el Gobierno regional financia a las asociaciones de familiares de enfermos de Alzheimer y de los 15 Servicios ‘Mejora T’ que gestionan 15 de estas entidades de la región, dentro de un modelo de atención especializada y personalizada.

En nuestra región, unas 54.000 personas sufren los efectos de la enfermedad, siguiendo la misma tendencia ascendente que a nivel nacional. En España hay más de un millón de personas afectadas por la enfermedad, y alrededor de tres millones y medio sufren sus consecuencias. Se diagnostican aproximadamente 150.000 nuevos casos al año y la tendencia se agrava con la edad, afectando al siete por ciento de los mayores de 65 años y al 50 por ciento de los mayores de 85 años.