La muestra, que se podrá visitar hasta el próximo 9 de diciembre, reúne por primera vez algunos de los hitos metalúrgicos que han marcado el devenir histórico de la región, ha informado el Ayuntamiento en un comunicado.

En ella se reconstruyen diferentes tipos de enterramientos con ajuares metálicos, hornos de las edades del Bronce y del Hierro, talleres de orfebrería ibérica, de acuñación de moneda o una herrería; junto a una magnífica selección de objetos de cobre, bronce, hierro, oro, plata y plomo, que van desde el Calcolítico hasta finales del mundo ibérico. Todo ello, ilustrado con audiovisuales que recrean las estelas del Bronce Final o las cerámicas ibéricas en las que los objetos de metal cobran vida en manos de los personajes en ellas representados.

Dividida en ocho módulos, y con cerca de 500 piezas, la muestra hace hincapié en los importantes cambios de orden social que trajo consigo la metalurgia, desde las dificultades inherentes a la extracción y la manipulación del mineral, lo que significó que en un principio sólo pudiese ser accesible a las élites, hasta la generalización de su uso con la irrupción de la metalurgia del hierro, observándose, no obstante, una clara distinción de los grupos sociales en función del acceso al mismo.

Este desarrollo de la práctica metalúrgica tuvo su reflejo en múltiples y variopintas cuestiones como el auge del comercio o los nuevos medios de transporte, como la vela o el carro, sin olvidar la aparición de la escritura y la moneda. A la exposición se accede a través de una mina que conduce al módulo introductorio donde se explica la importancia de los minerales y su laboreo.

Además de piezas del yacimiento íbero Cerro de las Cabezas de Valdepeñas también se encuentran elementos arqueológicos procedentes de (), (Guadalajara). (Toledo) o de los cementerios celtibéricos de Chera, Aragoncillo y (Guadalajara), entre otros.