Así lo ha dado a conocer el edil, acompañado por los arquitectos Mabela Rocha y , de Mimaia, detallando que la acción se llevará a cabo en El los días 10, 11, 12, 13, 17, 18, 19, 20 y 21 de febrero, en turnos de mañana y tarde.

Según han avanzado, las mañanas estarán inicialmente reservadas para los centros escolares, ya que se dirigirá a todos los centros escolares de Primaria de la ciudad y los Educación Especial (32 en total); y las tardes para el público en general. Como ejemplo de la coordinación y transversalidad de las áreas del Ayuntamiento, Gil ha citado esta acción en la que se han unido las Concejalías de Patrimonio, Infancia, Educación y Cultura.

Las inscripciones pueden realizarse en el OAL de Cultura y en el teléfono 615 03 44 63 (Mimaia). Los centros escolares recibirán invitación expresa para adherirse a la campaña, ha informado el Ayuntamiento en un comunicado.

Por su parte, Mabela Rocha ha destacado la importancia de jugar en torno a nuestro patrimonio para saber situarte en él. Para ello, el colectivo dispondrá, de manera totalmente gratuita, los juegos y actividades para recorrer este camino de entenderlo, crear un lazo para conservarlo.

SE VALORA LO QUE SE CONOCE

El principal público serán los escolares, en ese afán de atraer la curiosidad y la identificación de los futuros ciudadanos. La responsable del colectivo ha puesto en valor la importancia de “jugar nuestro patrimonio para conocerlo, quererlo y cuidarlo”, considerando que “se valora lo que se conoce, y tanto más cuanto más se conoce”.

Para ello, se servirán de métodos de aprendizaje, emociones, atención y curiosidad, siguiendo siempre el camino del juego. Dentro del proyecto educativo, se cierra un programa que recoge una exposición para centros educativos y ciudadanos, una marcha exploratoria más concurso de fotos, una jornada de participación ciudadana y un taller para construir una muralla ‘pop-up’ en abierto.

La exposición jugable consta de varias etapas, en las que se irá avanzando en el centro expositivo, como son la bienvenida, el cuestionarse, conocer el tramo amurallado, conocer el primer recinto y valorar y proponer en base a todo lo aprendido.

La mejor evidencia para valorar el patrimonio que llegamos a tener y el que todavía hoy queda en pie se experimentará a través de la construcción a escala del tramo de muralla con planos de montaje dibujados específicamente para la lectura e interpretación por parte de los niños y niñas.

Para ello, se dispondrá de una cartografía del primer recinto amurallado de la ciudad, con una maqueta y accesorios de juego.