Así lo relata a Europa Press , uno de los hijos del fallecido, quien explica los últimos avances del caso, con los que se muestran “esperanzados” en que puedan servir para el esclarecimiento de lo que ocurrió en 2012.

La instrucción, de la que se encarga el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de (Cuenca), “sigue abierta” y lo que la familia considera que “ahora tiene más relevancia” son los posibles rastros que se pueden seguir a los restos biológicos.

“Se mandó al Instituto de Toxicología de la ropa de mi padre, así como la cartera y la pistola que se encontraron junto a él” y, según Alonso Hidalgo, en ellos se han encontrado “dos restos biológicos, ADN, de dos desconocidos, uno en el cargador de la pistola y otro en una tarjeta de la cartera”.

Una vez que el laboratorio “ha descartado” que estos restos se hayan contaminado en el proceso, el juez ha solicitado “descartar también una posible contaminación” por parte de los guardias civiles que se encargaron de custodiar los objetos hallados.

Si se descarta también esa posible contaminación, “el siguiente paso es comprobar si coinciden con el ADN del sospechoso” y cotejarlo con la base de datos que tienen las autoridades. “Estamos muy esperanzados con que pueda dar resultados”.

Otro de los objetos que se están analizando es un libro que se encontró y que el fallecido tenía sobre un tarimón, y que inicialmente no se localizaba.

VUELCO IMPORTANTE

Además, el caso parece haber dado un vuelco muy importante este año. En enero, los hijos solicitaron al juez tener acceso al sumario, puesto que no es secreto. “Son más de 10.000 folios y, de su examen, hemos empezado a tener conocimiento de cosas que nos han dejado perplejos”, ha apuntado Alonso Hidalgo.

La principal es que la mujer que cuando ocurrieron los hechos era pareja del principal sospechoso, que le trabajaba las tierras al fallecido, y que declaró tanto a los guardias civiles como al juzgado que había estado con él en el momento de los hechos, “ahora se ha desdicho”.

Al parecer, esta mujer, que ya no es pareja del sospechoso, “acudió a la Guardia Civil y le dijo que ese día no vio al sospechoso hasta las 11.12 horas”, cuando la muerte se calcula que fue entre las 10.30 y las 10.45 horas. También aseguró en su nueva declaración que, cuando vio al sospechoso, “estaba blanco, nervioso, que nunca lo había visto así”.

Por este motivo, la familia de Marcial Hidalgo ha solicitado a través de un escrito que ha presentado ante el juez, “que llame a la mujer a declarar al juzgado para que ratifique esa nueva declaración” y, si es así, entienden que “el juez debería tomar una medida”.