La red regional de centros de Atención a la Familia y la Adolescencia puesta en marcha por la Consejería de Salud y Bienestar Social atendió a más de 700 familias y 900 menores, durante el pasado año, en los 15 recursos que en estos momentos se encuentran operativos en Castilla-La Mancha.

Estos centros están concebidos como un servicio social de atención especializada dirigido tanto a la familia y la adolescencia normalizada, como aquella que se encuentra en situación de riesgo social, bien por circunstancias de carácter personal, familiar o del entorno, lo que perjudica el desarrollo personal y social del menor, realizando además una labor de apoyo y seguimiento con las familias de estos jóvenes.

Para hacer posible el funcionamiento de estos recursos el Gobierno regional, a través de la Consejería de Salud y Bienestar Social, destinó durante el pasado año más de 1,6 millones de euros, con los que financió tanto el mantenimiento de los inmuebles como el pago del personal especializado que realiza su labor en ellos.

El funcionamiento de estos centros se realiza gracias a convenios de colaboración que la Consejería de Salud y Bienestar Social pone en marcha con ayuntamientos y entidades privadas sin fin de lucro, bien en inmuebles independientes o en espacios compartidos dentro de los centros sociales.

En este sentido, dichos recursos ofrecen a la familia un espacio de referencia donde recibir atención, orientación y apoyo que permita reducir los factores de riesgo y potenciar la protección de los jóvenes. A su vez, ofrece a los adolescentes un lugar para su tiempo libre en el que pueden desarrollar actividades de carácter socioeducativo y lúdico, potenciando su desarrollo armónico, su autonomía personal y su capacidad para aplicar lo aprendido en su ámbito natural.

Estos centros están atendidos por profesionales con formación específica en el ámbito social como psicólogos, trabajadores sociales y educadores sociales, entre otros.

El servicio tiene carácter gratuito y voluntario, pudiendo acceder a él de diversas formas, bien por iniciativa propia, mediante la captación que realiza el propio centro en su ámbito de influencia o derivados por los propios servicios sociales.