Además, ha insistido en la trascendencia del seguimiento de la medicación en este tipo de pacientes, “ya que suelen estar polimedicados y demandan ayuda para promover el uso correcto, la adherencia a los tratamientos y prevenir posibles errores en el uso de medicamentos”, ha explicado, tal y como ha informado la entidad en nota de prensa.

Ha recordado también Romeo que Castilla-La Mancha está a la cabeza de España en casos de diabetes en menores de 15 años, ya que supera la media nacional en incidencia de la diabetes tipo 1 en menores de 15 años, con un 27,6 de casos por cada 100.000 habitantes, cuando la media nacional es de 17,7 casos.

DECÁLOGO

El y la (FEDE) han presentado un decálogo para la prevención y los cuidados de la diabetes desde la Farmacia Comunitaria. En el mismo se ofrecen unos consejos básicos de cuidados y prevención de la enfermedad y se detallan aquellos aspectos en los que por su cercanía, accesibilidad y profesionalidad, los farmacéuticos comunitarios desarrollan una labor fundamental ayudando a las personas con diabetes o detectando posibles casos.

El decálogo elaborado por ambas instituciones aconseja a las personas que padecen diabetes a apoyarse en el farmacéutico comunitario para cumplir con la adherencia a los tratamientos farmacológicos y las medidas higiénico sanitarias establecidas por el médico.

En este sentido, la función del farmacéutico se centra principalmente en dos ámbitos, el relacionado con el medicamento y el de los hábitos de vida. En relación con los medicamentos el farmacéutico realiza el seguimiento de los tratamientos y facilita la adherencia a los mismos mediante diversas estrategias y herramientas.

Esta labor es especialmente importante ya que el tratamiento antidiabético suele incluir varios medicamentos que junto con otros para otras enfermedades, puede provocar interacciones.

En el ámbito de los hábitos de vida, desde la farmacia recuerdan a las personas con diabetes la necesidad de cumplir con la alimentación establecida por su médico, así como las medidas higiénicas, el uso de ropa y de calzado adecuados, y la realización de ejercicio físico moderado. Las personas con diabetes deben mantener una estricta higiene personal para prevenir complicaciones potencialmente graves, así como un peso adecuado, ya que la obesidad es un factor muy negativo para la evolución de la enfermedad y sus posibles complicaciones.

Por último, el farmacéutico puede realizar algunos análisis sencillos que ayudan a conocer el grado de control de la enfermedad, es fundamental que la persona con diabetes realice los controles analíticos con la periodicidad que indique el médico.