De este modo se ha pronunciado el fiscal jefe después de que el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Quintanar de la Orden decretase el pasado mes de octubre el sobreseimiento del proceso judicial por el asesinato de Cebrián, ocurrido el 11 de enero de 2016, y ordenase el archivo provisional de la causa al haber fallecido —en julio de 2018— el autor de los hechos, J.A.C.C., cuñado de la víctima. El marido de la misma, investigado en este proceso, tampoco será juzgado pues solo cometió delito de encubrimiento, al ocultar los hechos y las circunstancias en las que se produjeron.

“El solo lleva a los tribunales a los acusados contra los que tiene una prueba suficiente para tener expectativas de tener una sentencia condenatoria. Tenemos que tener pruebas fundadas. No cabía otra salida procesal”, ha defendido Húelamo, durante la rueda de prensa que ha ofrecido este viernes para desglosar la Memoria de la Fiscalía del 2018.

Huélamo, que ha insistido en reconocer el trabajo de los fiscales de la Sección de Ocaña en este “brutal” asesinato”, ha explicado que, al fallecer el principal acusado, el Ministerio Fiscal, la acusación particular ejercida por la familia de la fallecida y la de la Junta de Comunidades decidieron no ejercer acusación tras conocer el resultado de las pruebas y el testimonio del marido de la fallecida, que “en su declaración incurrió en contradicciones que tenían por finalidad ayudar a su hermano, autor material de las puñaladas”.

“Nunca se podrá decir que es el autor de los hechos porque no se va a juzgar. No quedaba otra salida procesal”, ha insistido el fiscal jefe, que, a preguntas de los medios, ha explicado que tanto el caso de Quintanar como cualquier otro asunto con sobreseimiento provisional podría reabrirse en caso de contar con nuevas pruebas.