Un total de 45 trabajadoras de la Red de Viviendas de Mayores de la provincia de Toledo, la práctica totalidad de esta plantilla de personal procedente de diferentes localidades, han participado en dos jornadas de formación, que se han celebrado en la Dirección Provincial de Bienestar Social y en dos sesiones distintas, dentro del Programa de Formación Continua que facilita el Gobierno regional para las profesionales de estos servicios y que es impartido por el grupo de psicólogas del ‘Equipo de Apoyo Psicosocial a Viviendas de Mayores’.

En esta ocasión, ambas jornadas formativas han girado sobre “Técnicas de modificación de comportamiento que facilitan la integración del residente al centro”.

El director provincial de Bienestar Social, Gregorio Gómez, que participó en la apertura de estas dos jornadas formativas, destacaba que “las viviendas de mayores de Castilla-La Mancha son una unidad de convivencia para un grupo pequeño de personas mayores que comparten estos alojamientos, donde se conjuga una importante labor de cuidado y de promoción de la autonomía personal, suponiendo un buen recurso para combatir la soledad de muchas personas mayores”.

La provincia de Toledo cuenta con una red de 14 viviendas de mayores, que ofrecen un total de 150 plazas y donde unas 45 profesionales, entre gobernantas y auxiliares, prestan sus servicios de atención integral y directa a las personas mayores que en ellas residen.

Estas trabajadoras se ocupan no sólo de tareas domésticas, como limpieza o elaboración de alimentos, y de atención personal, como aseo y vestido de los mayores residentes que lo necesitan; sino que también se encargan de su apoyo psicológico, evaluando necesidades individuales e interviniendo cuando algún residente tiene algún problema; así como del apoyo social, fomentando la participación de los mayores tanto en el centro como en el entorno social; además de coordinarse con el resto de profesionales de servicios sociales, sanitarios, familiares…

De ahí que estas trabajadoras requieran estar debidamente cualificadas, además de contar con el apoyo permanente de un equipo profesional especializado.

En este sentido, Gregorio Gómez explicaba que para reforzar la necesaria formación continua de las trabajadoras de las viviendas de mayores, así como para apoyarlas en su labor diaria “existe desde hace más de 20 años un equipo itinerante y permanente de apoyo psicosocial, formado por un grupo de psicólogas, que intervienen cuando necesitan ayuda y realizan un importante trabajo en entrenar habilidades para saber tratar adecuadamente a las personas mayores que residen en la vivienda, para saber poner límites entre lo personal y lo profesional, para saber desconectar y no llevar los problemas a casa y, muy importante, para saber trabajar en equipo con el fin de realizar un trabajo integral, centrado en todas las dimensiones personales de los residentes”.

Además de impartir las acciones de formación continua, este equipo de apoyo psicosocial interviene desplazándose a las viviendas de mayores cuando algún residente necesita ayuda o cuando hay un conflicto de convivencia, ayudando al residente, asesorando a las trabajadoras y coordinándose con todos los agentes implicados en la vivienda: ayuntamientos, trabajadores sociales, familiares…

Desde el equipo profesional de apoyo también se presta un servicio de atención telefónica, desde el que se ofrece atención, apoyo y seguimiento a las viviendas de mayores las 24 horas del día y a todos los agentes implicados en dicho servicio.