En el terreno social, ha sido prioritaria la plena inclusión de las personas con discapacidad “mejorando su empleabilidad y logrando que estas personas accedan a una primera oportunidad laboral haciendo ver que pueden desempeñar perfectamente un puesto de trabajo”, según ha informado la Fundación en nota de prensa.

Por otra parte, la Red de Huertos Solidarios Soliss está consiguiendo que los más necesitados “accedan a una alimentación completa, con vegetales frescos de agricultura ecológica”. Además, ha sido también decenas las causas sociales de carácter más local que la Fundación ha apoyado, desde la lucha contra el cáncer hasta la ayuda en el equipamiento en centros asistenciales.

En lo cultural, el proyecto más emblemático de la Fundación es el Premio de Escultura ‘Julio Pascual’ —en honor a uno de los ilustres fundadores de la mutualidad en 1933, genial artista de la forja— con el objetivo de honrar a personajes históricos de “nuestra tierra” que carecían del debido homenaje.

En el año 2015 se colocó la escultura del líder comunero castellano Juan de Padilla y el pasado mes de mayo de 2018 la Fundación Soliss se colocó la segunda escultura, en esta ocasión en homenaje al gran Federico Bahamontes, primer español en ganar el Tour de Francia. La próxima edición del premio homenajeará a , con una escultura en el centro de la ciudad de Albacete en el décimo aniversario del Mundial de Sudáfrica.

En su compromiso con el patrimonio, la Fundación Soliss ha colaborado en la restauración de monumentos como la Venta de Borondo en Daimiel, o el Molino de Ventas con Peña Aguilera. Además, también es miembro del Patronato de la , entidad de prestigio internacional presidida por los Reyes que vela desde hace más de 20 años por proteger a Toledo como ciudad patrimonio de la humanidad.

DIVULGACIÓN CIENTÍFICA

Además, la Fundación Soliss está divulgando la cultura científica gracias al acuerdo con ‘Ciencia a la Carta’, un colectivo de prestigiosos científicos dedicado a explicar de modo ameno y didáctico la ciencia a toda la población.

En lo medioambiental, la Fundación se ha propuesto la recuperación de la especie vegetal “más emblemática y amenazada” como es el olmo autóctono. Este árbol, que solía presidir las plazas de los pueblos en toda Castilla, sufre la devastadora enfermedad de la grafiosis. Gracias al acuerdo firmado con el , la Fundación ha plantado ejemplares resistentes a la enfermedad en cien municipios, que serán la avanzadilla de la recuperación de este árbol vital en nuestra cultura popular.

En lo deportivo, la Fundación ha apoyado al deporte base y al deporte femenino. Ese compromiso con el deporte en la infancia y los valores que ello implica, llevó a los responsables de la Fundación en octubre de 2017 a ser recibidos en por el Papa Francisco en reconocimiento a su apoyo a la fundación pontificia Scholas Occurrentes y su programa ‘FutVal’ que promueve los valores del bien común en todo el mundo, y cuyo primer encuentro en Europa se celebró en Toledo gracias a la colaboración de la Fundación Soliss.

Pese a su juventud la Fundación Soliss “es ya una referencia fruto de su intenso trabajo y del respaldo de la marca Soliss”, que desde 1933 desarrolla su responsabilidad social gracias a sus miles de mutualistas que, con su confianza, posibilitan que la dotación destinada a la Fundación sea cada año mayor.

HISTORIA DE LA FUNDACIÓN

La Fundación Soliss nació oficialmente en marzo de 2015 con el objetivo de servir a la sociedad castellano-manchega como continuación de la histórica labor sociocultural de Soliss desde 1933.

En este sentido, canaliza todas las acciones, con una mayor especialización y planificación de toda esa acción social y cultural que anteriormente estaba algo diluida en el quehacer diario de la aseguradora.

La entidad ha heredado “lo mejor de la antigua obra social de Soliss (el arraigo, el compromiso con la tierra y la cercanía) mejorando su efectividad, estructuración, profesionalización de las tareas y generación de un proyecto a medio y largo plazo fiel a los valores Soliss”.