El Protocolo de Vialidad Invernal está conformado por 424 trabajadores, 69 vehículos quitanieves, 14 camiones esparcidores de sal, 18 motoniveladoras y otras 30 maquinarias de varios tipos utilizadas para hacer diferentes trabajos de relacionados con la vialidad. Además, cuenta con 14.300 toneladas de fundentes repartidas por todo el territorio para hacer frente a las posibles nevadas y formación de placas de hielo en las carreteras de la región, según ha informado la Junta en nota de prensa.

El plan está activo en las 17 zonas de conservación delimitadas en las cinco provincias castellanomanchegas, con tres en Albacete, cuatro en Ciudad Real, cuatro en Cuenca, tres en Guadalajara y tres en .

Las áreas prioritarias de actuación son los accesos a hospitales, los accesos a capitales de provincia y núcleos de población anexos, las vías de alta capacidad o las líneas de autobuses estratégicas.

El plan establece la coordinación administrativa y los procedimientos de ordenación y planificación de los recursos humanos y materiales para atender la red de carreteras titularidad de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha durante el invierno, con el fin de que se pueda circular en condiciones de seguridad, comodidad y fluidez en las carreteras autonómicas.

Las actuaciones a realizar se coordinan con la Dirección General de Protección Ciudadana y con la Dirección General de Tráfico a través de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil.