Más de 40 centros educativos de Castilla-La Mancha han participado durante 2018 en las actividades organizadas por el a través del servicio de extinción de incendios forestales de Castilla-La Mancha, INFOCAM, con el objetivo de que los jóvenes conozcan un poco mejor el ámbito de los incendios forestales, sus consecuencias en el medio natural y las medidas que hay que adoptar en caso de encontrarse con uno.

El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martinez Arroyo, ha destacado la importancia de que en los centros se desarrollen actividades educativas tan concretas, en una región en la que el 45 por ciento de la superficie es forestal.

Además, ha subrayado el compromiso del Gobierno regional con la conservación del medio ambiente frente a los incendios forestales con, por ejemplo, la ampliación de 8 a 12 meses al año las labores dedicadas a prevención y extinción a diferencia de lo que sucedía en la legislatura anterior, lo que ha permitido en la campaña pasada haber actuado en más de 8.400 hectáreas.

Han sido cerca de medio centenar de actividades las que se han llevado a cabo, repartidas por toda la geografía castellano-manchega y tutorizadas por miembros del dispositivo de incendios, compuesto por personal de la empresa pública GEACAM, técnicos de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y agentes medioambientales, que han tenido lugar tanto en los centros educativos como en las propias instalaciones y bases que tiene el INFOCAM por toda la región.

En ellas, los alumnos de Primaria han podido aprender las pautas que tienen que seguir para prevenir incendios forestales, qué hacer en el caso de que se encuentren con uno y cómo permanecer seguros ante el siniestro.

Además, los alumnos en estas actividades han recibido información, entre otros aspectos, del proceso que se sigue desde que una torre de vigilancia o una patrulla móvil detecta una posible columna de humo hasta que llegan los medios de extinción al lugar indicado y cómo actúan y trabajan ante el fuego. Un proceso que termina cuando las BIIF (Brigadas de Investigación de Incendios Forestales), recuperadas durante esta legislatura por el Gobierno de Castilla-La Mancha, ha recordado Martínez Arroyo, investigan y esclarecen las causas del origen del siniestro.

Otro punto importante que se muestra en estas actividades de sensibilización medioambiental específica, es el uso de las herramientas y los medios que intervienen en la extinción de un incendio forestal. Los alumnos, dependiendo de sus edades, reciben una lección práctica de cómo se maneja un batefuegos, una manguera, e incluso tienen la posibilidad de conocer de cerca el funcionamiento de un camión autobomba o un helicóptero del dispositivo de extinción de incendios forestales. Todo ello, con el objetivo de concienciar a la población, desde las etapas más tempranas, sobre la importancia de cuidar y preservar el medioambiente.

Prácticas en empresas

Durante el año pasado, no solo se ha trabajado con alumnos de educación primaria en los centros educativos de la región, sino que, además, se han ofertado numerosas actividades a estudiantes de secundaria y universitarios, enfatizando más la formación impartida en la gestión de montes y sus aplicaciones prácticas.

En concreto, en lo que se refiere a jóvenes pertenecientes a ciclos formativos de la familia forestal, han podido profundizar en sus estudios aprendiendo más sobre gestión de montes, comportamiento del fuego, simulaciones o métodos de combate ante incendios forestales, entre otras cosas.

También, durante 2018, más de 70 alumnos, entre ciclos formativos y estudiantes universitarios de ingenierías relacionadas con el sector, han tenido la oportunidad de finalizar su preparación académica realizando las prácticas en la empresa pública de Gestión Ambiental de Castilla-La Mancha, GEACAM, tutorizados por profesionales cualificados del dispositivo.