A preguntas de los medios antes de mantener una reunión con la Mesa del Tercer Sector de Castilla-La Mancha, la consejera ha explicado que Castilla-La Mancha destinará este año 2020 13 millones de euros al IMS, con la posibilidad de poder ampliar con 5 millones de euros más esta partida. “Es el doble del presupuesto” del que se encontró Aurelia Sánchez cuando llegó a la Consejería en 2015, donde la ejecución llegaba a los 7 millones de euros.

En 2019 el presupuesto que había para IMS era de 15 millones y en 2020 ese presupuesto “ha bajado” a 13 millones —ha reconocido la consejera— pero con la posibilidad de poder ampliarlo a 5 millones más porque en Castilla-La Mancha hay un plan de empleo, en el que el 25 por ciento de todas las plazas que se convocan tienen que ir dirigidas a personas en situación de vulnerabilidad social.

“La mejor forma de darle dignidad a la vida de las personas es conseguirles una renta por medio del empleo, y que las personas puedan administrarse su patrimonio, mucho más que tener una prestación exclusivamente por encontrarse en una situación penosa”, ha añadido la consejera, que no obstante ha admitido que existen situaciones trágicas, ya que “la pobreza existe”, y “vamos a estar ahí con todas las prestaciones sociales que se necesiten”.

Ahora mismo el mínimo del Ingreso Mínimo de Solidaridad está fijado en 525 euros, pero una familia de 4 o 5 miembros puede recibir unos ingresos de más de 800 euros. Una cifra que, según la titular de Bienestar Social, sitúa a Castilla-La Mancha por encima de la media nacional. En el año 2019 las personas que se beneficiaron de estas ayudas superaron las 4.000.

Finalmente, la consejera ha admitido que “queda mucho por hacer”, pero “el esfuerzo que está haciendo ahora mismo el Gobierno da respuesta a las necesidades de Castilla-La Mancha”.