Uno de los principales asuntos tratados ha sido la necesidad de proteger a los viticultores y bodegas amparados por la Denominación de Origen , en los acuerdos comerciales internacionales que está negociando, en este momento, la Comisión Europea. El consejero ha insistido en que es imprescindible proteger la marca ‘Valdepeñas’, “para que ningún productor de Méjico o de EEUU que utilice esa variedad allí pueda utilizar el nombre de la DO ‘Valdepeñas’”. En realidad, ha explicado que lo que se conoce allí como Valdepeñas, “en realidad es la variedad ‘tempranillo’, la ‘cencibel’ que conocemos en Castilla-La Mancha”.

Martínez Arroyo ha resaltado que “nosotros no nos oponemos a que sigan vendiendo ese vino, pero lo que sí queremos es que lo hagan sin utilizar esa palabra ‘Valdepeñas’”. De esta manera, “defendemos los derechos de los viticultores y aquello que hace más rentable sus explotaciones” porque esa palabra, Valdepeñas, “tiene un valor”, ha informado la Junta en un comunicado.

En este sentido, ha indicado que el Gobierno regional está muy implicado en la defensa de la Denominación de Origen de vino ‘Valdepeñas’, “la más antigua de Castilla-La Mancha” y que, a partir de 2018, en los vinos blancos, la contra-etiqueta contendrá información precisa sobre las variedades y el tipo de uva, “una medida pionera en España y que se espera poco a poco se vaya introduciendo en otras Denominaciones de Origen”, gracias al impulso del .

Además, el responsable de Agricultura de Castilla-La Mancha ha desvelado que está trabajando, en este momento, con la CE sobre la protección varias marcas colectivas; como por ejemplo, la ‘nuez de Nerpio’, la ‘ternera de Valle de Alcudia’ o el ‘cordero de La Alcarria’, para ver de qué manera pueden ser reconocidas en la Comunidad Autónoma y de qué manera el Gobierno regional puede promocionarlas a través del Programa de Desarrollo Rural (PDR) y que los consumidores las conozcan mejor.