El hizo compatible en 2016 el cumplimiento del déficit, la deuda pública y la regla de gasto con el cumplimiento de los compromisos adquiridos con los ciudadanos, lo que fue posible gracias a los presupuestos regionales de 2016.

Un cumplimiento de compromisos, que según ha explicado el consejero de Hacienda y Administraciones Públicas, Juan Alfonso Ruiz Molina en las Cortes regionales, se mantendría con los presupuestos de Castilla-La Mancha para 2017, ya que las cuentas regionales rechazadas por el PP y Podemos eran la segunda anualidad del plan de recuperación económica y social puesto en marcha por el Ejecutivo de García-Page al inicio de la legislatura.

Respecto al cumplimiento de los objetivos recogidos en la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera, Ruiz Molina se ha referido al informe elaborado por el , en el que indica que Castilla-La Mancha cumplió en el pasado ejercicio, el primero completo del , los objetivos de déficit y deuda pública y la regla de gasto.

Ruiz Molina ha puesto en valor que sea la primera vez que Castilla-La Mancha cumple con todos estos compromisos, lo que ha calificado como “mérito importante”, especialmente por la situación en la que se encontraban las cuentas públicas al inicio de la legislatura en junio de 2015.

Durante su intervención en el pleno de las Cortes, el titular de Hacienda y Administraciones Públicas también ha querido poner de manifiesto los numerosos datos que evidencian que la política económica y presupuestaria de García-Page es beneficiosa para la Comunidad Autónoma.

En este sentido, Ruiz Molina ha mencionado las previsiones económicas de Research, que estiman un crecimiento del 3 por ciento para España este año, mientras que para Castilla-La Mancha esta cifra es del 3,1 por ciento.

Un crecimiento por encima de la media nacional que también se refleja en las previsiones del (Ceprede), ya que el incremento del PIB para el conjunto de España se estima en el 2,6 por ciento y el de Castilla-La Mancha en el 2,9 por ciento.