El habrá eliminado, al finalizar el curso escolar 2019-2020, más de la mitad de las aulas prefabricadas que se quedaron instaladas en el curso 2014-2015, último año del Ejecutivo de , en el que el número de estas aulas era de 165.

Con estos datos, el Ejecutivo de Emiliano García-Page muestra su compromiso con la eliminación de este tipo de instalaciones, gracias a la puesta en marcha de dos planes de infraestructuras, uno con horizonte 2015-2019 y el otro con horizonte 2019-2023, que, en sí, son una respuesta planificada a la eliminación de este tipo de aulas.

En la legislatura del había un total de 165 aulas prefabricadas en Castilla-La Mancha sin ninguna respuesta clara a su eliminación. A esto había que sumar que, con el Ejecutivo todavía en funciones, se sacaron a licitación otras 50 más, dejando claro el objetivo del entonces Gobierno en cuanto a este asunto.

En contra de esa estrategia, el diseñó un primer Plan de Infraestructuras, que tenía como objetivo la eliminación de todas las aulas de este tipo en la región. Con el mismo todavía en marcha, se ha activado un segundo para eliminar las nuevas aulas que vayan surgiendo como respuesta a las necesidades educativas que se producen, entre otros aspectos, por incrementos poblacionales.

En este sentido, la consejera de Educación, Cultura y Deportes, Rosa Ana Rodríguez, ha destacado que el anterior “Ejecutivo regional instalaba aulas prefabricadas sin intención de eliminarlas. Nosotros, no solo hemos eliminado casi la mitad sino que las que se han instalado, de manera transitoria, llevan aparejadas un proyecto detrás para convertirlas, a corto plazo, en aulas fijas”.