Del total de llamadas atendidas en el teléfono 116111, el 97%, ha requerido orientación a la persona demandante y en ocasiones contención emocional, según ha informado la Junta de Comunidades en nota de prensa.

El 3% restante ha requerido de una orientación especial de carácter psicológico, social y/o jurídico. De estas últimas, el 58,4% de las llamadas han venido motivadas por situaciones de violencia ejercida contra la persona menor de edad, de forma física o psicológica, bien entre menores o por parte de una persona adulta.

Las llamadas recibidas se dividen en demandas de orientación general, por un lado, que son aquellas que requieren una orientación genérica ante una demanda de información planteada tanto por niños y adolescentes como padres y otros adultos que estén involucrados o sean conocedores de alguna situación que afecte a algún niño o adolescente.

Y por otro, en demandas de orientación especial que requieren de una valoración específica de carácter psicológico, social y/o jurídico, o bien de una valoración integral a estos tres niveles.

En estos casos, y como consecuencia de la atención y valoración telefónica efectuada, se produce una derivación informada a un recurso especializado.

De los casos atendidos a través de las llamadas de Orientación especial, el 59,3% han sido referidos a situaciones de niñas y el 40,7 a situaciones que afectaban a niños. En cuanto a la edad, el 73% se encontraba entre los 14 y los 17 años.

El Teléfono de Atención a la Infancia y Adolescencia de Castilla-La Mancha, gestionado por la , es un servicio a disposición de los menores, los adolescentes y sus familias y que funciona las 24 horas del día, garantizando en todo momento la privacidad y confidencialidad, así como un trato individualizado y profesional.

168 CHATS ATENDIDOS EN 2019

El total de chats atendidos en 2019 fue de 168, mientras que el número de casos que requirieron intervención pasó de 56 a 60.

De los casos atendidos, el 38% eran por situaciones de violencia contra la infancia en cualquiera de sus formas (maltrato físico o psicológico, violencia de género en el entorno o directa contra una menor, acoso escolar, abuso sexual o abandono) y el segundo motivo, con el 26%, fueron problemas psicológicos.

En cuanto a la edad de los usuarios del chat, el 75%, de las personas atendidas se encontraba entre los 14 y 17 años.