El , a través de la Dirección General de Telecomunicaciones y Nuevas Tecnologías, ha desarrollado cómo será la adaptación de la normativa ICT a las nuevas tecnologías y servicios que vayan desarrollándose y ofreciéndose a los ciudadanos, en la que serán elementos clave el ‘hogar digital’ y el ‘edificio inteligente’, tal y como aparece reflejado en el artículo 45 de la Ley 9/2014 de la Ley General de Telecomunicaciones.

Así lo ha manifestado el director general de Telecomunicaciones y Nuevas Tecnologías, Alipio García, quien ha participado recientemente en el espacio ForoTelecos con motivo del 20 Aniversario de las Infraestructuras Comunes de Telecomunicación (ICT) organizado por el y la Asociación de Graduados&Ingenieros Técnicos de Telecomunicación de Castilla-La Mancha (COITTCM/ITACA). En el foro también han intervenido el decano del COITTCM, y el exsecretario general de Telecomunicaciones del , José Manuel Villar Uribarri.

García ha abogado por tener presentes los objetivos establecidos por en el comunicado ‘La conectividad para un mercado único digital competitivo-hacia una sociedad europea del Gigabit’, que marca como objetivos estratégicos en 2025 la conectividad de alta velocidad (1 Gbps) para todos los principales motores socioeconómicos (escuelas de enseñanza primaria y secundaria, estaciones de tren, puertos y aeropuertos, edificios públicos, universidades, centros de investigación, consultorios médicos u hospitales), cobertura 5G ininterrumpida todas las zonas urbanas y principales vías de transporte terrestre, todos los hogares europeos, rurales o urbanos, tendrán acceso a una conexión de Internet que ofrezca velocidades de bajada de al menos 100 Mbps, que supondrá el despliegue masivo de nuevas tecnologías y nuevos servicios que impactarán sobre las ICTs.

Compromiso para conseguir una conexión Gigabit a cada castellano-manchego

El director general ha sostenido que el Gobierno regional “está comprometido con el despliegue masivo de aquellas tecnologías que ayuden a conseguir llevar una conexión Gigabit a cada castellano-manchego”. Así, se ha referido a la implicación actual en el despliegue de fibra óptica (FTTH) y que alcanza ya al 70 por ciento de la población; del mismo modo que se trabaja en el despliegue del 5G a través de la antenización del territorio con infraestructuras que cumplan los requisitos necesarios para un despliegue rápido y masivo de dicha tecnología. Igualmente, existe un proyecto piloto de 5G en Talavera de la Reina para “desarrollar dicha tecnología en la compartición de infraestructuras y plataformas activas por parte de los operadores”.

En este sentido, García ha mostrado el compromiso del con la transformación digital de la sociedad y el papel clave que juegan las ICTs. A su juicio, y vista la evolución y el desarrollo en estos 20 años de las Telecomunicaciones en Castilla-La Mancha, “las ITCs han cumplido con éxito su función como instalaciones necesarias para captar, adaptar y distribuir a las viviendas y locales, señales de radio y televisión, terrestre y/o por satélite, así como servicio telefónico básico y de telecomunicación de banda ancha”, ha definido.

20 años desde la aprobación del Real Decreto-ley sobre ICTs

Hace dos décadas que se aprobó el Real Decreto-ley 1/1998, de 27 de febrero, sobre infraestructuras comunes en los edificios para el acceso a los servicios de telecomunicación, “la primera piedra en la legislación que permitió dotar a las viviendas de las redes apropiadas para la recepción de los servicios avanzados de telecomunicaciones”, ha apostillado el director general de Telecomunicaciones y Nuevas Tecnologías. El marco legal que se estipula en base a la normativa anterior se asienta sobre cuatro claves, las ICTs son obligatorias en edificios de nueva construcción, en edificios de viviendas, comercios y oficinas construidos antes de 1998 cuyo número de antenas instaladas supere la tercera parte del total de viviendas y locales de los mismos, y a la decisión de la comunidad de propietarios en el resto de los casos; además, no se puede conceder licencia de nueva construcción sin existencia de proyecto ICT.

Esta normativa, ha continuado García, supuso un “hito fundamental para facilitar y asegurar que los ciudadanos pudieran acceder desde sus hogares a los servicios básicos de telecomunicación, sin necesidad de efectuar inversiones costosas adicionales, las cuales hubieran supuesto unas barreras que habrían impedido, sin duda, la evolución digital de la sociedad hasta el estado actual”. Este Real Decreto-Ley ha tenido que modificarse en función de los avances y despliegues de nuevas tecnologías que se han ido efectuando, con el fin de asegurar que éstas sigan estando al alcance de los ciudadanos.

La última modificación, realizada en 2011, ha explicado, ha conllevado la incorporación de las tecnologías ultrarrápidas de acceso a las ICTs en las nuevas edificaciones, redes básicas basadas en cables trenzados en el interior de las viviendas que aseguran un ancho de banda de 1 GHz, e introduce el concepto de Hogar Digital, entendiendo como tal todas aquellas instalaciones que pueda haber en el edificio que sirvan para aportar mayor confort, sostenibilidad, seguridad o funcionalidad a los usuarios.