Durante su primera comparecencia ante la Comisión de Hacienda en el , para informar sobre los objetivos del área de su responsabilidad, Bardón ha dado por finalizado el debate técnico de la reforma de la financiación autonómica, al entrar en la fase política.

Por ello, ha explicado que se está trabajando en la comisión específica para el “momento político” actual y ha mostrado el “claro propósito” del Gobierno de impulsar modelo financiación autonómico y local, contrarrestando los “efectos recentralizadores” de la etapa anterior del PP.

Así, ha avanzado en declaraciones a los periodistas que habrá una nueva reunión de forma “inminente”, ya que en la última reunión del pasado 26 de septiembre se emplazaron para un nuevo encuentro a finales de octubre o primeros de noviembre.

No obstante, ha aclarado que el grupo de trabajo está en “permanente comunicación” y se han intercambiado metodología y documentos de trabajo en el último mes.

VE “COMPLICADO” QUE CONCLUYA EN

Según ha explicado, hay cuestiones “críticas” y “muy trascendentes” sobre la mesa, si bien lo primero que se está abordando es la insuficiencia en el conjunto de comunidades autónomas y el posible impacto en el equilibrio vertical.

Otras cuestiones relevantes que ha citado son la nivelación total o parcial, el status quo, la configuración de la población ajustada y las variables, la transparencia o la simplificación del modelo con la reducción del número de fondos.

A este respecto, sobre la posible insuficiencia ha indicado que hay por delante un trabajo “arduo y complejo”, por lo que ve “complicado” que se pueda concluir en esta legislatura, si bien va a poner “todos los medios” para ello.

De esta forma, ya está trabajando para introducir mejoras que palien la situación económica de las comunidades autónomas a través del acuerdo en el seno de la Comisión Delegada en Asuntos Económicos para potenciar la autonomía financiera con medidas como la referida a posibilitar la salida gradual al mercado de las regiones cumplidoras o la conversión de deuda estructural a corto plazo en largo plazo como “balón de oxígeno” y reestructuración “adecuada” del endeudamiento.

En cualquier caso, ha hecho hincapié en que las dos décimas de margen fiscal que contempla la senda de estabilidad presupuestaria planteada por el Ejecutivo sería una “baza fundamental” para ellas, al tiempo que ha aseverado que se trabajará para mejorar los servicios que ofrecen los ayuntamientos.